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jueves, 3 de marzo de 2011

El Niño Fidencio: El límite entre la fe y el fanatismo


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EL NIÑO FIDENCIO
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El límite entre la fe y el fanatismo
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Por Homero Adame

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"Ya me voy, pero volveré, y nadie sabrá en quién" -dijo el Niño Fidencio al morir.
"Son muchos los llamados y pocos los elegidos" -claman sus seguidores.
Estamos en Espinazo, municipio de Mina, Nuevo León, un rincón del estado, un lugar donde la pobreza es notoria, donde el progreso nunca puso sus ojos; un lugar olvidado por los prodigios de la naturaleza. Tierra yerma, semidesértica, escasa de agua. El viento es fuerte y levanta el polvo blancuzco que nos llega directamente a los ojos, el calor aún se siente, aunque ya estamos en una buena época del año. El verano fue infernal.
Hay alegría en el ambiente; en pocas horas el pueblo será una verdadera romería. Los vendedores llegaron desde días antes, los puestos se ven repletos de figuritas, estampitas, oraciones y otros motivos religiosos de parafernalia fidencista; hay también vendimias de alimentos: rústicos restaurantes que básicamente ofrecen carnitas de todo tipo. No se perciben los olores porque el viento se los lleva y el polvo entorpece los sentidos. Los puestos de música tienen las bocinas a todo volumen, música muy variada, pero sobresale la de alabanzas y cantos al Niño Fidencio, ya sea en cumbias, redovas, rancheras o corridos. Y como buena temporada de ventas, no pueden faltar los puestos de dulces, fayuca o "chinaderas" y baratijas como relojes, muñecas, pulseras, carritos, globos, etc. La fiesta ha comenzado...
"Niño Fidencio, llegan de rodillas,
Todos tus hijos a ver maravillas,
Venimos tus hijos a felicitarte,
Toditos tus hijos piden curación,
Niñito Fidencio danos el perdón,
Danos tu perdón.
Tu nombre es Fidencio y no hallo qué darte,
Venimos tus hijos a felicitarte..."
Cantan una y otra vez las personas que conforman un grupo que ha venido de lejos. Ellos llegaron en la mañana y se quedarán hasta el día que la fiesta haya terminado. Dan vueltas una, dos y tres veces al Pirulito, y finalmente se meten por la pequeña puerta para seguir cantando frente al altar. El Pirulito es un árbol cercado donde se dice que Dios habló tres veces al Niño Fidencio, dándole el poder de curación; es el lugar más simbólico de Espinazo.
En la habitación del altar hay una cajita* que está curando a un feligrés, mientras otros esperan su turno. La cajita es una mujer vestida de blanco. Vemos ahí a un hombre, o tal vez mujer, que yace en el piso, cubierto con una tela verde y un crucifijo sobre el pecho. Esa persona también está siendo curada.
Hay fe. La gente tiene fe en el Niño Fidencio, tiene fe en su divino poder de curación, y ha venido de diversas partes de México y los Estados Unidos para compartir ese sentir con los demás. Hay armonía, todos hablan o buscan entablar conversación con los extraños, porque saben que hay algo que los une, que tienen algo en común.
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El Niño Fidencio
¿Pero quién fue el Niño Fidencio, un hechicero, un santo, un místico, curandero, médico o charlatán? Dejemos que sea doña Fabiola, hermana adoptiva del Niño Fidencio, quien vivió de cerca la época dorada cuando el Niño estuvo en la tierra, que con sus palabras nos lo explique:
"Mi padre estaba en la guerra de la Revolución y cayó herido aquí en Espinazo. Entonces encontró trabajo en la hacienda de un alemán (Theodor Von Wernich). Ese señor era muy rico y tenía todas las tierras de por aquí, pero con la Revolución se acabó todo aquello. Ya establecido mi padre aquí en Espinazo, se casó y empezó a tener familia. Fue cuando se trajo a Manobile (apodo que le daban a Fidencio sus hermanos adoptivos) pues él era huérfano desde chiquito. Manobile se crió con sus abuelos allá cerca de Celaya, Gto.
"El Niño tenía grandes dones y facilidades para hacer el bien; al llegar a este lugar empezó a curar. De un vistazo él sabía qué mal tenía tal o cual persona.
"Al principio mi padre no aceptaba que Fidencio hiciera curaciones porque creía que no estaba bien todo eso y que no era cosa de Dios, pero con el tiempo se adaptó y hasta lo alentó a que siguiera haciendo lo suyo", concluye sus recuerdos doña Fabiola.
Todo mundo en Espinazo conoce la historia, aunque le dan ciertas variantes. "Fidencio fue huérfano de padre y madre", oímos decir a otra persona. "Sólo con Dios se quejaba de sus amarguras y a él le compartía sus alegrías. Su cuerpo no se desarrolló normalmente, por eso se le conocía como ‘Niño'. Pero su espíritu creció en sabiduría e inteligencia, entregándose a los demás por órdenes de su Padre".
Unos dicen que fue el alemán Von Wernich quien dio fama al Niño Fidencio como agradecimiento por las curaciones que recibió de su parte. Este alemán mandó publicar en periódicos nacionales y de los Estados Unidos lo milagroso de la medicina del Niño, y a partir de entonces empezó a llegar más y más gente en busca de alivio o por simple curiosidad.
Sin embargo, es un hecho histórico el que da gran fama al Niño Fidencio cuando en una visita por el estado de Nuevo León, en 1928, el Presidente Plutarco Elías Calles fue a verlo y fue curado de "algo". Como regalo, el Presidente dio un maletín de médico a Fidencio. Ese hecho cubrió las principales columnas de la prensa y los resultados fueron asombrosos. La muchedumbre comenzó a llegar, unos para quedarse.
Se dice que el Niño Fidencio murió de fiebre hepática producida por la anemia, pues, al parecer, casi nunca comía porque no tenía tiempo, ya que se la pasaba todo el día atendiendo a sus pacientes. Sin embargo, hay que mencionar que también ha habido y hay muchas personas que atacan abiertamente a este movimiento fidencista, aduciendo que el Niño Fidencio murió de fiebre hepática producida por alcoholismo, pues siempre desayunaba huevos con un vaso de vino y que además todo de lo que él se habla son mentiras creadas por un grupo de gente que han encontrado en el fidencismo un negocio muy lucrativo.
Así como muchos tuvieron la buena fortuna de recibir alivio a sus males por parte del Niño Fidencio, otros no corrieron con la misma suerte. Según palabras del delegado de Salubridad, publicadas en un periódico de Monterrey en 1930 después de una visita oficial, el panteón de Espinazo era mudo testigo de todas aquellas personas que murieron ahí mismo, contándose hasta cerca de mil tumbas entre los años de 1928 y 1930, número mayor a toda la mortandad del vecino municipio de Hidalgo, N.L. en esos años. Además, el delegado agregaba que muchas de esas muertes fueron quizás producto de enfermedades contraídas ahí mismo debido a la aglomeración y falta de higiene.
La historia es confusa. Los allegados al fidencismo dicen una versión distinta a la de los historiadores. Según éstos, el Niño Fidencio llegó a Espinazo a la edad de 23 años, después de haber trabajado, junto con un hermano, de cocinero en varias partes, incluyendo Yucatán. Dicen, además, que entre los años 20 y 30 él fue figura central en cuestiones de curanderismo en el noreste de México, pero que su manera de curar era nada ortodoxa, pues los métodos más practicados era arrojar frutas y huevos a los enfermos, así como mecerlos en un columpio, aduciendo que el dejar de tener contacto con la tierra los aliviaba; aparte, siempre recetaba gobernadora (hierba silvestre que crece en la región, la cual en altas dosis es muy tóxica). También dan como dato que en 1930 Espinazo tenía 1184 habitantes, llegando a ser hasta de 10,000 su población flotante durante las fiestas, mientras que algunos fidencistas aseguran que la población del poblado llegó a ser hasta de 30,000 habitantes.
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El fidencismo
Volvamos con doña Fabiola para que nos explique qué es el fidencismo:
"Hay dos facetas muy marcadas en este camino: El Niño Fidencio y el fidencismo. La faceta del Niño Fidencio fue real. Él vivió, era material. Curaba sin trance y sin herramienta médica. Desde pequeño era partero, ayudaba a las mujeres a que dieran a luz a sus bebitos. Hacía operaciones, transfusiones de sangre, recetaba yerbas, y eso que nunca estudió nada ni leyó libro alguno. Era muy versátil, pues un día andaba vestido de calzón blanco y huaraches y al otro día podía andar de frac y bombín inglés; un día se ponía los hábitos y otro andaba vestido de charro. Tenía mucho carisma con toda la gente, nunca tuvo enemigos y todos lo querían porque a todos ayudaba. Él siempre fue soltero aunque sí enamoró a muchas mujeres muy ricas de México. Pero como era muy derecho, siempre les dijo que su misión no era entre el matrimonio y los placeres, porque él estaba entregado al Señor nuestro Dios y no podía aceptar lujos ni vivir una vida normal.
"La faceta del fidencismo nace desde el mismo momento en que el Niño está tendido junto al Pirulito y todavía no le dan sepultura. En eso, una persona entra en trance y habla con la voz de Fidencio, diciendo: "Yo les dije que me iba y volvería, y aquí estoy de nuevo". Muchas personas habían pensado que él iba a resucitar, pero cuando lo oyeron hablar a través de alguien supieron que ya estaba de vuelta. Y desde entonces son muchos los que han vivido el trance fidencista.
"El fidencismo es una fuente de fe que dignifica la verdad y atrae cada vez más gente. El fidencismo es la continuación de su trabajo, desde el mismo momento que él deja la vida terrenal. Al principio, se tomó al movimiento como superchería e ignorancia, pero poco a poco los incrédulos se fueron convenciendo de la realidad de todo esto", concluye.
Así como ella, hay muchas otras personas que dan su punto de vista sobre el movimiento: "El fidencismo es católico, Fidencio era católico, pero la iglesia no acepta las curaciones del Niño. Ellos creen que hay espiritismo de por medio. Nuestra fe está dentro de la religión, y esa fe es una mezcla de Cristo y Fidencio, como si él fuera un santo más de la iglesia", explica un feligrés. "El fidencismo es un fenómeno de fe que va creciendo sin invitación ni membrecía. Hay como unas 200 o 300 materias (miembros) activas en el movimiento, pero cada día son más las personas que encuentran en lo nuestro la verdad, y sin necesidad de alejarse de la iglesia católica", añade otro.
Al igual que en otros centros de peregrinaje de México, en Espinazo uno encuentra infinidad de gente amable y ávida de mostrar a los demás algunas de las cosas que ahí suceden. Una muchacha joven se acercó a nosotros y, tras identificarse, nos explicó que ella venía de San Antonio, Texas porque su madre se había convertido en cajita hace algunos años. Y siempre la acompaña cuando siente la necesidad o el llamado de regresar a Espinazo.
Ella nos llevó al lugar donde su madre se encontraba, asegurándonos que podríamos conseguir una entrevista con ella, pues siempre es más ilustrativo hablar con alguien que vive de cerca el movimiento. Llegamos a una pequeña habitación donde había varias personas reunidas; nadie puso objeción a que entráramos y presenciáramos el ritual de curación que se llevaría a cabo minutos después. Agradecimos la invitación y tomamos asiento. Había mucha cordialidad entre los presentes y nos enteramos que cuatro de las mujeres eran cajitas, pero que en esta ocasión sería Ana María, una mujer que vive en Monterrey, la elegida por el Niño para manifestarse. Las otras tres mujeres nos hablaron sobre la vida del Niño y muchos de los milagros que ha hecho.
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El ritual
De pronto, Ana María interrumpe nuestra plática y dice que es momento de iniciar el ritual. Las otras cajitas le ayudan a ponerse el hábito, que es de color blanco con vivos dorados. Después, con mucha solemnidad, ella se pone una gorra blanca con banda púrpura. Finalmente, le ponen sobre el hábito blanco una túnica púrpura con vivos plateados. Da media vuelta y se para frente al altar, alza los brazos, respira varias veces fuerte y profundo hasta que casi pierde el equilibrio. Una cajita la detiene por la espalda y la ayuda a mantenerse firme de pie. Ana María se da la media vuelta y se enfrenta a los presentes. Su rostro ha cambiado poco, no hay tal transformación como se nos había dicho, pero su voz es distinta, más pausada y clara. Sus ojos están y siempre permanecerán cerrados hasta que finalice el trance. Todos los presentes descruzan sus pies y nos piden a nosotros que hagamos lo mismo, pues si alguien tiene los pies cruzados, la comunicación con el Niño Fidencio podría verse con interferencia.
El Niño, manifestado en Ana María, se dirige a una de las cajitas que está más cerca de él, la saluda diciéndole: "¿Cómo está madrinita? ¿Qué hace por aquí? ¿Qué me trae de nuevo?" Y ésta responde a las preguntas. En su mano derecha él lleva un crucifijo de metal y pide a otra de las cajitas que le consiga un Cristo de madera; ésta no está de acuerdo y dice que el de metal es suficiente, el Niño dice que no, que quiere uno de madera y que se lo traiga de inmediato. Cuando la otra sale, el Niño dice como en broma que ha enviado a esa cajita por el Cristo porque sabe que es una penitencia para ella. Todos los presentes ríen.
"¿Y qué andan haciendo ustedes por aquí?", pregunta el Niño, y una cajita (de San Luis Potosí) responde que ha venido a saludarlo, pero el Niño hace de nuevo la pregunta y la cajita nos dice que él se está dirigiendo a nosotros. Mi compañera Laura y yo respondemos que queremos hacer sendos reportajes sobre el Niño Fidencio. "Bueno, entonces pueden preguntar todo lo que quieran", nos dice, "que al cabo yo no tengo nada que esconder. Aquí se habla con la verdad".
Después de una serie de preguntas, cuyas respuestas en parte sacian nuestra curiosidad, y ya cuando la otra cajita ha regresado con el Cristo de madera, el Niño pregunta que a quién va a curar. Pero antes de empezar, de una bolsa de plástico saca unas bolsitas rojas de tela que traen pegadas una fotografía del Niño Fidencio y las reparte entre los presentes. A mi compañera le dice que no la vaya a tirar. Acto seguido, una mujer pasa para ser atendida de sus males. El Niño se restrega agua perfumada en las manos. El aroma es penetrante y cubre todo el recinto. De otra bolsa una de las cajitas le pasa al Niño un huevo de gallina, chile ancho y dos limones, él los toma en sus manos, los alza al cielo e inhala fuerte. Entonces se encara a esa mujer y la saluda, preguntándole que qué la ha traído por aquí. La mujer le dice que ha ido a verlo porque ha estado mala durante los últimos meses y espera tener alivio a sus problemas. "No se apure, madrinita, con la gracia de mi padre usted quedará curada", le dice el Niño, y empieza a restregar el huevo, el chile y los limones por todo el cuerpo de la paciente. El Niño casi no dice palabra durante el corto proceso de curación o limpia, pero una de las cajitas interrumpe y le pregunta que si desea que recen mientras hace la curación, el Niño responde afirmativamente y las otras tres cajitas empiezan a rezar. Después de haber pasado los elementos de curación por todo el cuerpo de la mujer, el Niño utiliza su túnica para dar una pasada final, dando especial atención a ciertas partes del cuerpo (una de las cajitas nos dice que son las partes más afectadas de la paciente). A continuación, utiliza el crucifijo, pasándolo también por todo el cuerpo, mientras dice algunas palabras apenas audibles. Para terminar, le da a la mujer unas palmadas en el corazón y le da órdenes sobre qué cosas tiene que tomar para aliviarse completamente. Alcancé a escuchar la palabra "gobernadora".
Después de esa primera paciente, el Niño atendió a otros tres, siguiendo casi el mismo ritual, siempre preguntando cuál es la aflicción y recetando gobernadora y otras hierbas.
Cuando terminó con todos, el Niño preguntó si no había alguien más que quisiera ser curado, y como no tuvo respuesta, él se dirigió a una de las cajitas diciéndole: "Ellos no, ¿verdad?" -refiriéndose a nosotros-, a lo que la cajita respondió negativamente. Sin embargo, el Niño se nos acercó, se restregó agua perfumada en sus manos y las pasó sobre nuestras cabezas, diciendo que con ello podríamos escribir un buen reportaje sobre él.
Al concluir el ritual, las cajitas nos pidieron que reanudáramos nuestras preguntas, pero en eso empezaron a llegar muchas personas, entrando por las dos únicas puertas del cuarto, y todo se tornó en una romería. El Niño continuó haciendo curaciones a todos los que llegaban, y nosotros nos sentimos en libertad de tomar fotografías, sin que nadie se sintiera molestado u ofendido. Después de terminar con el último paciente, el Niño se dispuso a bendecir unos lazos y unas telas que alguien trajo ex-profeso, y el trance terminó».
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Frases dichas por el Niño Fidencio a través de la médium durante el trance
En la serie de preguntas que fuimos haciendo conforme avanzaba la plática, era siempre la manifestación del Niño Fidencio la que hablaba, mientras que las otras cajitas guardaban reverencial respeto, aunque éstas algunas veces mencionaban algo, como para corroborar lo dicho o hacer preguntas también.
"Padrinitos, ya les contaron la historia del Pirulito, ¿verdad? Pues sí, ahí se me apareció mi padre tres veces, me habló y me dio el poder de curación".
"¿Y ya les hablaron de La Dicha? La Dicha es un lugar en el cerro donde yo tenía leprosos, ahí los curaba y alimentaba hasta que sanaban".
"En el Corral atendía a los enfermos mentales, que eran muchos".
"Sí, el Cerro Campana era mí centro de oración. Me sentaba en una piedra y ahí entregaba mis sufrimientos al Padre Santísimo".
"Puerto Blanco y La Gavia son dos lugares mágicos que ya han quedado vedados porque ahora hay cajitas que prefieren estar en lugares donde hay monedas, donde puedan sacar dinero de un paciente".
"Cuando sale el sol se ven muchos rayos. Cada cajita es como un rayo de luz, pero no todas lo tienen. Unas son charlatanes que han venido a aprovecharse de la fe para hacer dinero, otras son charlatanes negros que hacen puros males. Ya no hay unidad entre las cajitas, es una pena".
"Quiero que me arreglen La Gavia y el Puerto Blanco y que se haga un grupo de trabajo armónico para que este lugar vuelva a ser de luz como siempre fue cuando yo vivía aquí en la tierra".
"Yo, o más bien mis cajitas, no cobran por los trabajos que hago, pues primero es la buena acción y luego la comisión. Mucha gente trae regalos de agradecimiento, y son bien recibidos, pero lo único que pido es que todos me traigan velas, para dar luz al mundo".
"Quiero que ustedes (dirigiéndose a nosotros), escriban un libro y hablen de la verdad de mi movimiento. Aquí no hay secreto, mis madrinitas y padrinitos se abren a la gente y les explican lo que hacen, porque así lo quiero yo. Mi padre me ha ordenado que divulgue la verdad, es por eso que la verdad no debe ser un secreto escondido".
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Las fiestas
Pese a que todo el año llegan visitantes a Espinazo, son dos fechas las que marcan las fiestas más importantes: marzo 19, porque Fidencio era muy devoto a San José, y octubre 17 al 19, cuando se celebra su natalicio y su muerte.
Afirman sus seguidores que las fiestas al Niño Fidencio se organizan solas. La gente empieza a llegar por voluntad propia, y viene en busca de alivio o conocimiento. Según cuentan, la única fiesta que sí se organizó como indican los cánones fue en 1988, cuando trajeron una corona de oro que ahora está sobre su tumba del Niño Fidencio. La procesión trajo la corona a lo largo de los 27 kilómetros desde el crucero con la carretera; cada cajita y su grupo la llevaron cargada un kilómetro.
Durante las fiestas hay un restaurante gratuito para los feligreses. La sociedad fidencista CECEF (Centro de Estudios Culturales y Espirituales Fidencistas, que opera en Monterrey y sesiona mensualmente) forma grupos para preparar la comida, y todos y cada uno de ellos trae consigo los alimentos y bebidas ya preparados en Monterrey u otras ciudades.
Cabe añadir que desde hace tiempo, la CECEF ha estado haciendo gestiones para que el Vaticano dé reconocimiento y/o canonice al Niño Fidencio. Hasta la fecha no ha recibido una respuesta satisfactoria.
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Conclusión
Mentira o realidad, fe o fanatismo, lo cierto es que hay miles de personas que en verdad creen en los milagros del Niño Fidencio, en la ayuda del fidencismo y en el mito de Espinazo. Es cuestión de verlo y vivirlo para tomar conclusiones propias.
* Cajitas, materias o curanderas, son las palabras que se utilizan para dar nombre a las personas en quienes se manifiesta el santo niño, siendo cajitas el nombre más común y conocido por todos los fidencistas. Las cajitas pueden ser hombres, mujeres y hasta niños. La edad no importa, pues el espíritu del Niño Fidencio siempre encontrará un vehículo adecuado para manifestarse. Las que son cajitas de verdad no cobran, solamente piden veladoras para dar luz al mundo y a los altares.
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Una versión similar de este texto fue publicada en la revista México desconocido, en el número 176 correspondiente a octubre de 1991.
Si quieres leer algunas leyendas sobre el Niño Fidencio, entra en:
o en
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También hay mucha literatura que habla sobre el tema. Acaba de publicarse El evangelio del Niño Fidencio, novela del escritor regiomontano Felipe Montes. Si deseas ver de que se trata, entra en: http://www.felipemontes.com
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11 comentarios:

JULIO dijo...

hola buen dia quisiera saber si al dia de hoy sigue dando servicio, ya q fui hace como 18 anos a verlo pero no se si siga curando y no recuerdo como llegar me podrias proporcionar esa informacion te lo agradeceria mucho..

Nuestras leyendas dijo...

Julio:
En Espinazo sí siguen dando servicio. Hay muchas "cajitas" en cualquier día.
Pra llegar: si sales de Monterrey o Laredo, tienes que ir a Mina (pasando por Hidalgo). De Mina sigues rumbo a Monclova y encontrarás la desviación a la izquierda.
Si sales de Saltillo o Monclova, tomas la carretera a Mina y antes de llegar aquí verás la desviación a la derecha. Suerte...

Anónimo dijo...

Esta muy interesante el articulo porque suena objetivo pero no se. Algo he leido del niño Fidencio y creo que era un charlatan. Esa es mi opinion.

Creyente dijo...

Muy bueno el reportaje antropologico. El niño Fidencio es un personaje controversial pero de que algo de magia tiene nadie puede negarlo.

Anónimo dijo...

yo opino que si la gente esta a gusto o si cree en el niño fidencio que los dejen ser a la gente no les quita nada ahora aqui ay muchos comentarios que el niño fide es un charlatan es gente que es de otra religion,cualesquiera y no deven de opinarporque para empezar ni ellos saben de la palabra de dios o diganmenporque ay tantas religiones a eso dios le gustara han pensado en eso quien dijo que dios esta a gustocon todas esas religiones como de jheova,musulmanes cristianismo etc todos opinan diferente a poco todos dicen lo que viene en la biblia por favor no se engañen ustedes mismos cada quien dice lo que quiere o lo que quire que sepas te ocultan parrafos o te lo dicen en diferente sentido a su favor y te enruedan mas asi que para acabar rapido no opinen si no saben y yo no soy fanatico de nadie ni pertenesco a ninguna religion ni soy ateo yo solo creo en dios y con eso me conformo si existen los santos que bien si no tambien yo no me meto con nadie soy libre de exprecion y si ofendi a alguien que me disculpe y a los creyentes que sigan creyendo que no les quiten la intencion nadie sigan adelante y a los de diferentes religiones que ya se compongan y que hagan una sola religion ya sea catolica o otra pero que ya se dejen de mam...a poco ustedes creen que dios esta muy contento gracias y que dios los bendiga a todos.

Anónimo dijo...

nadie puede decir si es charlatan si era o no que cada quien se que de con sus creencias y los que no sepan de espinazo que mejor no hablen y si no les interesara no perderian su tiempo leyendo sobre el

Anónimo dijo...

y recuerden todos los fidencistas que en dos dias son las fiestas de octubre de fidencio aya nos estaremos mirando

Anónimo dijo...

Asi como el agua y el aceite no se pueden juntar, nuestra fe catolica, el verdadero catolisismo, no puede ser complice de charlatanerias pegandole a ocultismo.

mi niña dijo...

Hola yo me entere del niño fidencio por una persona ala cual amo con toda mi vida, y el le tiene mucha fé, el dice q va a torreon a verlo y a pedirle y agradecerle favores yo he leido su vida y ahora siento la necesidad de pedirle con el corazón un favor pero quiero saber si en el d,f hay donde encontrarlo pues mi economía no me da para viajar hata donde esta les agradecere me puedan guiar

Anónimo dijo...

yo soy catolica y aveces me da pena ver como la iglesia lucra con los sacramentos y cobra cantidades execivas para otorgarlos, o q los sacerdotes jurando salibato tengan relacines o violen niños y jovencitas, q eso no es pecado? ante los ojos de dios?? si el niño fidencio solo curaba donde esta el pecado?? DEJEN ALA GENTE CREE EN EL y no les digan ignorantes por q tambien nosotros ignoramos muchas cosas de nuestra religion, y no soy fidencista he?? pero empiezo a creer en el y lo respeto HAGAN LO MISMO USTEDES.

notsukao kawagushi dijo...

Bueno yo soy catolico y segun lo que yo he aprendido de mi fe es que los santos fueron personas que siguieron e imitaron la vida y obra de CRISTO, despues de mucho resolver de tener inspiracion divina del ESPIRITU SANTO se decide a quien beatificar y a quien no.
En el caso de Fidencio es como el hombre que curaba, que al ver que Dos de los apostoles curaban en el nombre de Cristo, el tambien queria hacerlo, solo para sacarle provecho personal.
Muchas personas de las sectas fidencistas cometen lo que DIOS prohibe en su ley, adoran a un hombre que dice curar con huevos, limones y cosas asi, que eso esta mas inclinado a la curanderia pagana, muchos santos de la iglesia CATOLICA APOSTOLICA Y ROMANA, al hacer curaciones solo pedian la gracia de Dios e imponian las manos, y si curaban no aceptaba que se arrodillasen a su presencia, si no que dieran gracias a CRISTO.
Ademas ningun santo real de la iglesia catolica tiene la necesidad de ocupar un cuerpo humano para hacer milagros, mas por lo contrario los necromanticos(hechiceros que invocan muertos y son poseidos por ellos para hacer cual o tal accion) son los unicos que acuden a posesiones de espiritus de difuntos, luego, la biblia dice que cuando alguien fallece va a un lugar mucho mejor, es absurdo querer regresar.
Por ultimo muchos espiritus inmundos andan por la tierra ENGAñANDO y engatuzando para la perdicion de las almas, tengan eso muy presente.
Y solo hubo, hay y habra una luz del mundo, y se llama JESUCRISTO