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viernes, 16 de julio de 2021

El pastel

Anécdota chusca del pastel

(Sucedido en Linares, N.L.)

 

Éranse cuatro amigas que todas las tardes se juntaban con otras damas de su mismo círculo social a jugar canasta en el Casino o en casa de alguna de ellas. Esto no es nada fuera de lo común; muchas personas lo hacen. Sin embargo, lo singular de este grupo es que cuatro de ellas llevaban por nombre Concepción, y de cariño les decían "Conchita" en sus diferentes variantes. Además, eran comadres; no todas con todas, sino que una con otra como veremos más adelante.

Un año en particular, el 8 de diciembre cayó en sábado, por lo que no hubo jugada. Las Conchitas fueron invitadas, por separado, por su parentela para celebrar el día de santo. Hasta ahí todo en orden.

Ah, pero a las amigas, y más a las comadres, se les debe obsequiar algo. Cualquier detallito, por insignificante que sea, es bueno. Unos aretitos de alpaca, un regalo de “roperazo”, un prendedor, unos mantelitos deshilados de Aguascalientes, una crema de almendras para el cutis, o cosas por el estilo, son excelentes para salir del paso, y de pasada cumplir con la festejada.

Muy bien. Ya era sábado 8 de diciembre y una de estas cuatro amigas, la señora Conchis, andaba tan ocupada recibiendo felicitaciones telefónicas de sus hijos y amistades y ordenando la comida que casi se le olvidó hablarle a sus amigas y a su comadre Conchita. Como a eso de las doce se acordó y fue el momento en el cual el mundo casi se le vino abajo por unos instantes.

"¿Qué le regalaré a mi comadre Conchita?", pensó con insistencia. Le dio vueltas a cuanta idea se le vino en mente, pero ninguna le satisfacía. "Ah, ya sé. ¡Un pastel! No me sale caro y además quedo bien con ella", concluyó.

Con esa resolución, la señora Conchis le ordenó a su cocinera que hornease un pastel de chocolate. "Y de relleno le pones chispitas de chocolate o unas tres cerezas o ahí lo que se te ocurra", le dijo a la muchacha. Cuando el pastel estuvo listo, con otra sirvienta lo envió a la casa de su comadre Conchita, quien no se hallaba en casa para recibir el presente de manera personal.


Mientras tanto, esta señora Conchita también andaba medio preocupada pues no sabía qué obsequiarle a su comadre Conchón. Cuando llegó a su casa después de la comida, se encontró con el pastel de su comadre Conchis, y pensó: "¡Ay, mira, qué buen regalo! Este pastel me va a sacar de apuros. Nada más le pongo mi tarjetita y se lo mando a mi comadre Conchón". Y así fue. El pastel fue entregado en casa de la señora Conchón un rato más tarde.

La señora Conchón, por su parte, también tenía rato pensando qué enviarle a su comadre Concha. Desde la mañana había recibido una caja de sabrosos chocolates de San Luis por cuenta de su comadre, y sentía la obligación de corresponderle del mismo modo. Por eso, cuando recibió el pastel de su otra comadre, éste le cayó como del cielo. Sólo tuvo que cambiar la tarjeta, poner la suya y mandárselo a la señora Concha.

Eran como las seis de la tarde cuando la señora Concha recibió su regalo. Más tardó en recibirlo que en remitirlo a la casa de su comadre Conchis, pues se trataba del obsequio ideal para un día de santo. La sirvienta de doña Concha llevó el pastel a la casa de la otra señora.

Doña Conchis, quien había sido invitada a pasar la tarde en la casa de una de sus hijas, finalmente regresó a su hogar a eso de las diez de la noche, después de haber incluso cenado. Cuál fue su sorpresa descubrir su propio pastel en su casa, pero enviado por su comadre Concha, como si ésta lo hubiese horneado o comprado. En eso exclamó: "¡de haber sabido, le hubiera puesto más huevos!"

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La imagen fue tomada del sitio de Internet es.restaurantguru.com. Que el enlace sirva de crédito a sus creadores. 

martes, 8 de junio de 2021

Leyendas de Antigua, Veracruz: La Llorona

La Llorona aquí la han visto no sólo en el río sino por cualquier calle. Donde la encuentre le chilla a uno porque ese es el dicho de las personas antiguas: dicen que cuando se oye cerca es porque va lejos y cuando la oye lejos es porque está cerca. Y nosotros la hemos escuchado. Yo la he escuchado cerquita ahí cerca de mi casa que está junto la capilla –la primera iglesia de América– (la ermita del Rosario) y mi suegra es la que me dice que supuestamente cuando la oye cerquita es porque está lejos, pero dice que se pierde adentro de la iglesia. (Leyenda recopilada por Homero Adame.)

Hay muchas leyendas de ella, pero aquí lo que más se dice es que perdió a sus hijos en una inundación. Y aquí se oye todas las noches, unos lo oyen por las calles, otros lo oyen por el río, y muchos dicen que sí se pierde su chillido adentro de la iglesia y es que la pobre nunca ha podido encontrar a sus hijos.


Versión contada por la Sra. Reina Zapata Quiroga

La imagen fue tomada del sitio de Internet lugaresturisticosdeveracruz.com. Que el enlace sirva de crédito a sus creadores.

viernes, 7 de mayo de 2021

EL "DIAMANTE" MÁS CARO DE LA HISTORIA

El "diamante" más caro de la historia

(Sucedido en Rayones, Nuevo León)

 

Sin precisar las fechas del suceso, esta es una anécdota muy singular que bien debió haber sido incluida en el libro Guiness de Récords. Lástima que no hayan quedado pruebas para registrarla.

 

Cuando andábamos en campaña (electoral), una vez que fuimos a Rayones nos platicaron una historia bien chistosa; algo que supuestamente sucedió hace como unos 15 o 20 años –me cuenta Jorge Adame Martínez.

Resulta que un día corrió el rumor de que se había caído una avioneta allá por el rumbo de Las Cebollas, una comunidad en la sierra adonde sólo se llega en lomo de bestia. Entonces, como a todos les encanta el guato, luego lueguito se fueron los hombres en mulas y burros para ver la avioneta estrellada. En aquel tiempo no había carretera ni nada y hasta los policías andaban a pie, por lo que no sé si ellos fueron también. Cuando llegaron parece que encontraron al piloto de la avioneta todo calcinado, además de puros pedazos de metal regados por todas partes. Y también vieron muchos bultos como de talco regados por doquier.

Como esa gente no sabía qué era, recogieron los bultos y se los llevaron a Rayones. Ya era bien de tarde y como no había ni teléfono en aquel entonces, las autoridades del pueblo tuvieron que esperar hasta al día siguiente para que alguien fuera a Montemorelos y así dar aviso a Monterrey. La judicial o los soldados tardaron un par de días en llegar.

Eso ocurrió un miércoles o jueves, según me contaron, porque el sábado es cuando allá se juegan béisbol. Entonces ese sábado se juntó la raza a jugar, mientras esperaban que llegara la policía de Monterrey. Ya estaban listos para empezar el juego cuando se dieron cuenta que no tenían cal para rayar el cuadro o el diamante. Estuvieron alegando entre ellos que si jugaban o no, que necesitaban el cuadro pintado y cosas de esas, cuando alguien dijo: “Órale, pues ahí tenemos los bultos de talco de la avioneta estrellada.”

Todos felices con la solución al problema, fueron por los bultos y entre todos rayaron el cuadro y marcaron el diamante. Dicen que les quedó mejor que nunca.

Comenzaron a jugar como siempre, pero ni cuenta se dieron que se les empezó a hacer tarde. Juegue y juegue estaban sin siquiera cansarse tantito. Los chavillos se echaban una soda, los mayores su cerveza y seguían jugando con mucho ánimo. El que me platicó esto ni se acordaba cuántas entradas jugaron, pero dijo que se pasaron de las nueve de rigor, eso sí.

A eso de las seis llegaron los de la judicial y del Ministerio Público a investigar lo de la avioneta. La gente seguía bien entretenida jugando, pero ahí le pararon. Entonces el comisario ejidal les explicó a los judiciales lo que había pasado y cómo fueron ellos hasta Las Cebollas. Hasta unas personas los llevaron para que dieran fe del asunto y se llevaran el cadáver del piloto.

Cómo eran los tiempos antes y cómo había también ignorancia en ciertas zonas rurales o serranas. Los de la judicial les explicaron a los lugareños cómo estuvo todo. Resulta que la avioneta venía de quién sabe dónde toda cargada de cocaína. Eran los bultos de talco, o lo que la gente creyó que era talco.

Fíjate lo que son las cosas: el cuadro de béisbol por un día estuvo rayado con cocaína. Con lo que ahora bien sabemos que cuesta esa droga, ¿cuánto dinero no estaba tirado ahí, en el solar donde jugaban béisbol? Entonces podemos concluir que ha sido el “diamante” más caro de la historia.

 

La imagen de Rayones fue tomada del sitio de Internet nuevoleon.travel. Que el enlace sirva de crédito a sus creadores.

miércoles, 7 de abril de 2021

La lavadora. Leyenda de San José Iturbide, Guanajuato

 

La lavadora

(San José de Iturbide, Guanajuato)

 

De allá San José de Iturbide yo me sé una leyenda de una viejita que tenía su nieta y no la quería. La viejita tenía dos hijos y esa niña, su nieta. Los hijos de la viejita se casaron y se fueron a vivir a otro lado y la nieta se quedó a vivir sola en la casa de su abuelita. Un día a la abuelita la internaron en el hospital y la nieta, que estaba sola en la casa, escuchó que le decían por su nombre y que fuera al hospital, pero no fue y entonces a la mañana siguiente le avisaron que la abuelita había muerto. O sea que dicen que la voz de la abuelita era la que le decía que fuera a verla al hospital antes de morirse.


Luego, ya cuando la niña estaba viviendo sola en esa casa, un día ella sacó las cosas de su abuelita para usarlas, que era la lavadora, la licuadora y el refrigerador y adentro el refrigerador encontró los dientes postizos de su abuelita; la lavadora no sabía cómo usarla bien y por eso no la usaba, o sea que lavaba la ropa a mano. Cuando iba a usar la licuadora oyó que una voz le dijo que con la licuadora se iba cortar un dedo y ella no hizo caso y se puso a licuar no sé qué (algo así como una salsa de chile con tomate, creo) y sí se cortó el dedo.

Luego una tarde estaba la niña lavando ropa a mano y en eso se le apareció algo así como un duende que tenía cara de travieso. Ese duende le explicó a la niña cómo lavar en la lavadora, la conectó, le echó jabón, metió la ropa y la puso a funcionar. La niña se puso muy contenta y el duende se fue.

Lo más gacho es que un día estaba lavando y ya no la volvieron a ver a la muchacha; dicen que se la tragó la lavadora. Dicen que ya sabía cómo usar la lavadora y que estaba lavando en la lavadora y ya no la volvieron a ver nunca más. Se desapareció porque parece que de adentro de la lavadora salió un monstruo y se tragó a la niña. Eso fue allá en mi pueblo de en San José de Iturbide.

 

Historia contada por Juan Manuel Chávez Juárez, estudiante de Jerez, Zacatecas.

La imagen fue tomada del sitio de Internet es.123rf.com. Que el enlace sirva de crédito a su creador.


domingo, 7 de marzo de 2021

Anécdota chistosa de un candidato del PRI que perdió

El candidato

(Algún municipio conurbado de Monterrey, N.L.)

 

Una vez que fuimos de vacaciones a Nuevo León, en pleno verano, había campañas electorales. No recuerdo dónde fue, pero un domingo manejamos a Cerralvo, la población más antigua del estado y nos gustó, aunque hay ciudades neoleonesas más ricas en arquitectura colonial. Íbamos de regreso al hotel en Monterrey y pasamos de largo Cadereyta, famosa por sus escobas y sus lloviznados, y más adelante paramos en un pueblo para comprar agua y refrescos que el calor estaba fuere. La plaza estaba hasta el tope de gente; no del paseante dominguero común y corriente, sino de los partidarios de un candidato del PRI que andaba en su cierre de campaña. (Relato encontrado en un blog de Homero Adame.)

Los vitoreos y aplausos eran continuos. Los animadores no dejaban de hablar y gritar arriba en la tarima. Cuando por fin apareció el candidato, las hurras y los chiquiti–bums colmaron el ambiente. El hombre cogió el micrófono e inició su arenga previamente preparada. Con la emoción del momento se puso a improvisar sus últimas palabras. Los vivas y las ovaciones lo animaban cada vez más. Como todo buen cierre de discurso requiere de un punch line eficaz, fuerte y persuasivo, el candidato terminó diciendo: (relato de Homero Adame).

"... y ahí tenemos a los de la oposición, que no saben ni tienen experiencia para gobernar. Por eso a ustedes yo les digo: ¡más vale ratero por conocido, que ratero por conocer! Muchas gracias".

 

Cosa curiosa, luego me enteré que perdió las elecciones. 

viernes, 26 de febrero de 2021

A creation myth by Homero Adame

In this myth, the narrator explains how God created the world and also the Huachichiles, a majority ethnic group of the Mexican desert that became extinct at the end of the 19th century.




domingo, 7 de febrero de 2021

El burro, anécdota tamaulipeca

 

El burro


Cuentan de un amigo de La Naranja, una comunidad en Guadalcázar (San Luis Potosí), que venía mucho por este rumbo y nos visitaba mucho, que una noche venía de Mier y Noriega (Nuevo León) y que vio unos tecolotes por un arroyo que está ahí en el camino, donde hace bajada. Venía él en un burro al pasito y oía que los tecolotes estaban tecuruqeando y tecuruqueando y más cuando estaba en la parte más baja de esa bajada. Eran como las tres de la mañana y al amigo éste le entró mucho miedo y más cuando el condenado burro no quería subir. Entonces le picaba en la panza con los tacones de las botas y nada que quería subir el burro, pero se remolineaba bien feo, como si anduviera asustado. Eso asustó más al amigo. Imagínese, si un burro se asusta en la noche, pues un hombre más.

En eso, entonces que se le sale un pedo al burro y que brinca y hasta tumbó a este amigo del brinco que dio y luego el burro se fue corre y corre y ahí lo dejó tirado al amigo.


Cuando nos platicó eso a todos nos dio risa y más a él porque dijo que no era que el burro tuviera miedo y por eso no quería subir, sino que traía un pedo atorado y por eso se remolineaba bien feo.

 

Anécdota contada por el señor Santos Torres, de San Francisco, municipio de Bustamante, Tamaulipas.

La ilustración es obra de Alfonso Zapico y fue tomada del Blog de "Acebedo". Que el enlace sirva de crédito a ambos.

viernes, 29 de enero de 2021

El ahorcado


El ahorcado
Leyenda de San Juan de Vanegas, municipio de Vanegas, SLP


Allá del lado de San Juan platican de un ahorcado que se aparece. Ha de haber sido un ahorcado que colgaron en un mezquite en los años de la Revolución. Yo no sé si se trata de un ahorcado de los revolucionarios, o de los trabajadores de la hacienda o de los hacendados. La cosa es que esa ánima está todavía en pena porque no alcanzó descanso y nunca la llevaron a sepultar a un panteón –cuenta el Sr. Filiberto Rodríguez, de Vanegas de Abajo y se publica en un blog de Homero Adame.
            Los que lo han visto dicen que cuando van caminando por una vereda junto a ese mezquite –todavía existe– escuchan muy clarito la voz del ahorcado; él les dice: “Bájame, bájame de aquí.” Pero al momento que escuchan eso, voltean a ver y miran que sí hay como una sombra de alguien que está colgando del palo. Se acercan y no hay nada. Lo único que sí notan siempre es que en el piso se forma como un círculo de tierra muy curioso donde parece que dejaron tirado el sombrero del ahorcado, habrá sido sombrero grande, tipo zacatecano, porque el círculo formado en la tierra está de este ancho.
            Hace poco platicaron que a una señora se le apareció esa ánima. Y le habló y le dijo lo que le ha dicho a todos: “Bájame, bájame de aquí.” Ella se asustó y fue y le dijo al sacerdote que ahí se le apareció el ánima que cuentan. Le pidió que viniera a echarle agua bendita y echar unos rezos. Pero el sacerdote no le hizo caso, dijo que eran creencias de la gente. La señora, de todos modos, para sentir descanso ella le mandó decir unas misas y dejó unas monedas ahí en la iglesia, en el altar de las ánimas del purgatorio. (Blog de Homero Adame)
            Quién sabe si con esto ya no vuelva a aparecerse esa ánima del ahorcado. Pero lo que busca es encontrar descanso. Es claro que nadie lo puede bajar de ahí porque se trata sólo de una aparición, pero su ánima sigue ahí penando. Yo pienso que también sería bueno prenderle unas veladoras al pie de tronco ese y con eso a ver si encuentra el descanso que tanto anda buscando.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Mito de creación kiliwa

Comparto esta maravilla de un registro relativo a una lengua que está a punto de desaparecer porque ya casi no quedan hablantes de ella.

Y como dijo José Manuel del Val Blanco, casi citando a Miguel de León Portilla: "Cuando se muere una lengua, muere una forma de ver el mundo"...


El hombre-coyote-luna

https://masdemx.com/2019/05/kiliwa-lengua-indigena-mexico-mexicana-hablantes-extincion/




miércoles, 11 de noviembre de 2020

sábado, 10 de octubre de 2020