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miércoles, 3 de julio de 2024

La aparición del Cristo del Amparo

Leyenda de la hacienda La Boca, municipio de La Paz, SLP

 

(Versión escuchada en Villa de La Paz)

Dicen que allá en La Boca se apareció el Cristo del Amparo en el interior de un árbol. Los ancianos platicaban de eso porque tal vez a algunos les tocó vivir cuando la aparición o a lo mejor a sus padres les tocó ese tiempo. (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame).

Cuentan que la gente empezó a oír ruidos adentro del árbol y pensaron que se trataba de algo malo; se pusieron de acuerdo y mandaron traer al padre de La Paz. Fue para allá con aquella gente y dicen que el padre oía esos ruidos como si fueran canciones y que le dijo a la gente que no era nada malo, sino que era algo bueno. El hacendado y el padre le dijeron a un trabajador que con mucho cuidado abriera el árbol y cuando lo abrió, quitándole la cáscara al tronco, todos se quedaron bien asombrados de que adentro estaba la imagen de ese Cristo y el padre dijo que era un milagro de Dios. Ya luego el hacendado mandó hacer la capilla donde todavía tienen a ese Cristo aparecido.


(Versión escuchada en La Boca)

El cuadro de la Virgen del Refugio fue traído por los dueños originales de la hacienda cuando se construyó la capilla. Siempre la fiesta se le hace cada 4 de julio y le traen una ofrenda en forma de una rosa de plata, que parece ser una tradición muy de esta región. De la virgen no hay una leyenda que digamos. (Leyenda tomada de un blog de Homero Adame).

El que sí tiene su leyenda es el Cristo del Amparo, una imagen que también se encuentra aquí en la capilla. Cuentan que en la huerta de la hacienda se apareció el Cristo del Amparo en el interior de un mezquite, pero ahora la imagen está reconstruida porque en alguna época se fue deteriorando. Según esa historia, unas personas que en aquel tiempo trabajaban en la hacienda oyeron ruidos en un mezquite y fueron a ver de qué se trataba y descubrieron que los ruidos salían del interior del mezquite. Le avisaron al patrón y éste decidió abrir el mezquite para ver qué era y fue así cómo encontraron la imagen del Cristo del Amparo.

 

Nota: estos relatos fueron publicados en la plaquette “Leyendas del Festival de Desierto” de Homero Adame, por la Secretaría de Cultura del estado de San Luis Potosí, 2005.


Si te interesa saber más de la historia de la ex hacienda La Boca, en el tomo I de Haciendas del Altiplano... hay mucha información. El libro está disponible en librerías potosinas y neoleonesas, y también en Amazon.

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domingo, 8 de junio de 2014

Leyendas de San Luis Potosí: milagros de San Antonio en la hacienda La Sauceda



MILAGROS DE SAN ANTONIO DE PADUA
Leyenda de Zaragoza, SLP

Aquí en el pueblo hay tres iglesias, la de San Antonio, la de la Virgen de Guadalupe y la parroquia que está dedicada a San José. Los tres son muy milagrosos, pero más, San Antonio. Cuentan que él es desde la época de los hacendados, que los antiguos hacendados trajeron la imagen original y que la que ahora tenemos es otra porque la antigua creo que se la llevaron a otra parte –dice doña Toñita.
     Yo me acuerdo que nuestras gentes de más antes platicaban de los milagros que obró San Antonio a favor de la gente. Ya ve que cada quien le pide algo y a cada quien le cumple, pero también hizo milagros para el pueblo porque en aquellos tiempos de antes la gente le tenía mucha fe. Platicaban de un milagro de un tiempo muy pero muy atrás cuando hubo que una epidemia y mucha gente se enfermó. En otras haciendas la gente se estaba muriendo y aquí casi no hubo muertitos porque los hacendados de ese entonces sacaron la imagen y juntaron a toda la gente para hacer procesión de casa en casa donde hubiera un enfermo. Y así, con la fe de la gente y con el poder milagroso de San Antonio, los enfermos se curaron y mire que en ese entonces no había tanta medicina ni clínicas y tampoco había médicos aquí.
     Otros milagros fueron cuando las guerras de la Revolución y también la Cristera. Cuentan que los revolucionarios llegaban a las haciendas, robaban lo que podían, abusaban de las muchachas y mataban a los hombres, pero aquí hubo muy poco de eso porque la gente se encomendó a San Antonio y él, con su poder milagroso, hizo que los revoltosos se fueran a otra parte. (Leyenda de Homero Adame.)
     Pero esto que le cuento son pláticas de más antes y ahora muy poquita gente habla de esto porque ya no tiene fe, ya no cree en los grandes milagros de los santos como nuestro San Antonio, ya no lo procuran. Y yo digo que ahora, con tanta gente mala, con tantos robos, con tanta violencia, con tantos muchachos que se dan a los vicios o al dinero fácil pero mal habido de las drogas, digo que es cuando deberíamos volver a encomendarnos a San Antonio porque su poder es grande y él desde siempre ha protegido a la gente de La Sauceda y de Villa de Zaragoza.

Reseña histórica de la hacienda La Sauceda

El origen de esta hacienda es minero y se remonta a finales del siglo XVI, cuando el propietario de estas tierras era Gabriel Ortiz de Fuenmayor. Hacia 1610 pasó a formar parte del latifundio de Pedro Arizmendi Gogorrón. Éste la heredó a su hijo Antonio, quien no supo administrarla.
     No se sabe con exactitud cuándo cambió su nombre por San Antonio de la Sauceda, pero hacia finales del siglo XVIII ya se le conocía así, cuando su dueño era José Pablo de la Serna y el giro económico de la hacienda había dejado de ser minero para convertirse en ganadero y agrícola. Sus herederos tuvieron que rematar la hacienda a favor del ayuntamiento de San Luis Potosí, en 1841. Posteriormente tuvo otros dueños. Hacía finales del siglo XIX un nuevo giro económico era el de producción de mezcal, existiendo aquí una de las fábricas más grandes e importantes en el estado de San Luis Potosí. El último propietario fue Luis Dávila, quien hacia 1950 cerró la fábrica de mezcal, cuyas instalaciones se encuentran en el abandono, al igual que el casco y la casa grande.

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martes, 26 de marzo de 2013

Mitos y leyendas de potosinas: “La casa de las cien puertas”



FENÓMENOS FRENTE A LA “CASA DE LAS 100 PUERTAS”
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Anécdota de Villa de Ramos, S.L.P.
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Lo que en Villa de Ramos, S.L.P. conocemos como “La tronera” es la enorme chimenea de la mina, donde están los grandes estanques que servían para lavar el mineral que se beneficiaba en la hacienda “La Cocinera”. Ésta era muy grande y abarcaba los predios de la mina y todos los paredones de los alrededores, pues era una casa tan grande que, a decir de algunas personas, se le conocía como “La casa de las 100 puertas”.
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Les voy a contar una anécdota de cuando yo era niña: en Villa de Ramos había un internado para los niños de los ranchos que iban a la primaria y la secundaria en el pueblo. Muchos niños, incluyendo a mi hermana y a mí, así como algunos primos, ingresamos a la misma escuela –ésta se encuentra enfrente de unos paredones de lo que era la hacienda, o sea de la supuesta “casa de las 100 puertas”, y sólo nos dividía la calle; lo que era el frente de los dormitorios y el comedor daban al frente de esas paredes–. Cuando oscurecía, esa calle siempre se veía muy sola, pues la gente no pasaba a esas horas y mucho menos de noche, ya que les daba miedo. Todos preferían dar vuelta por la otra calle.
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Después de un tiempo empezaron a suceder cosas extrañas, como ruidos en la parte de atrás de los dormitorios donde se encontraba una especie de bodega. También se escuchaban gemidos y llantos de bebé. Los muchachos más grandes inspeccionaban el lugar con linternas, pero nunca vieron nada. Eran dos dormitorios: el de niños y el de niñas; en cada uno se quedaba una trabajadora social y una cocinera.
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Días más tarde comenzaron a caer lo que nosotros creíamos que eran piedras; creíamos eso porque sonaba como si las piedras cayeran al techo –los techos están o estaban en pico, es decir, tenían caída como de dos aguas–. Cuando escuchábamos las piedras pegar en el techo, luego las oíamos rodar hasta caer al suelo. Esto siempre ocurría cerca de la media noche o un poco más tarde. Ahora bien, y por consecuencia, si en verdad hubieran caído aquellas supuestas piedras al suelo, pues tendrían que estar allí, en el suelo, afuera de los dormitorios, pero lo cierto es que nunca las encontramos, y eso que todas las mañanas íbamos a investigar.
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El colmo de todo fue una noche cuando a las niñas más pequeñas les entró verdadero terror; lloraban y lloraban. Nosotras, que éramos las grandes, queríamos hacernos las fuertes cuidando y calmando a las pequeñas. El asunto llegó a tal magnitud que las maestras (como nosotros las llamábamos a las trabajadoras sociales), hicieron espacio para que llevaran a los pequeños al dormitorio con nosotros, pues el pánico ya se había apoderado de todos. Imagínense cómo estábamos, unos tratando de calmar a tantos niños y éstos asustadísimos,  que las maestras decidieron mandar a los que éramos de Ramos a nuestras casas, en plena madrugada, para ellas quedarse con los niños de las rancherías. Una de las cocineras no aguantó y mejor se fue y las maestras también querían irse, pero no podían porque eran de San Luis. Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.
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Esa noche a todos nos regañaron por haber abandonado el lugar y los mayores nunca creyeron lo que pasó. Ni mi hermana, ni mis primos ni yo jamás volvimos a ese lugar. Una maestra también se fue y las cocineras nada más terminando sus labores se iban; era raro que se quedaran a dormir desde aquella noche.
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Esa noche fue la última que pasamos nosotros allí y todo lo que ocurrió lo achacamos la mina, pues de allá provenían todos los acontecimientos raros que sucedían en Ramos, incluyendo las piedras que nunca se encontraron.
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Esta anécdota con tintes de leyenda la escribió Fabiola Rodríguez y la envió al blog de Xpresandote. Ella es originaria de Villa de Ramos, S.L.P. y vive en California, Estados Unidos.
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Puedes leer otra leyenda de una casa similar en Tacoaleche, Zac, siguiendo este enlace:

lunes, 14 de noviembre de 2011

Mitos y leyendas potosinas: El pozo del árabe

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EL POZO DEL ÁRABE
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Leyenda de Villa Hidalgo, SLP
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Cuentan los que transitan de Villa Hidalgo al Ejido Veinte de Noviembre o al Valle de San Juan, por necesidad o por andar de más en tertulias a las altas horas de la noche, que al aproximarse al cruce de la vía del ferrocarril México-Tampico, entre El Colorado y dicho cruce, se escuchan ruidos y lamentos. Los lamentos provienen de un viejo pozo que se encuentra a unas decenas de metros al sur del camino, hoy día escondido entre los matorrales que ya han crecido hasta encima de las viejas tapias de piedra, en lo que eran atarjeas y una pileta. Allí quedó sepultado un árabe que mercaba ropa y diversos productos en las rancherías de la región, viajaba siempre con el tren. En la estación del pozo abordó el tren que lo condujo al más allá, cuando fue asesinado y arrojado al fondo de esta noria. Si el motivo de este crimen fue sólo el robo o si existió de por medio algún otro agravio, nunca se supo; tampoco se llegó a conocer con certeza quién o quiénes le dieron muerte. Esto ocurrió allá por los años cuarentas y horrible habrá sido su muerte o muchos los pendientes que dejó en esta vida, ya que se resiste a descansar en paz y sigue penando en ese lugar. Lugar que impone y transmite extrañas vibraciones aún sin que se dejen escuchar los lamentos, pues debo relatar aquí que cuando he visitado este sitio con mi caballo, éste se resiste a acercarse y se trata de alejar lo más pronto posible.
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Y que me dicen de la Mesa de Chagoya, que está por el mismo rumbo, cruzando las vías. Allí, según relatan los que han vivido esta experiencia, se escuchan gritos, correr de caballos y hasta los plomazos. Este es el sitio, según dicen, de otro fabuloso tesoro enterrado. Vaya ruta por la que transitan los amigos del Veinte de Noviembre a pie o en bicicleta, o los que en bestia se trasladan con el rumbo de Tanque de Luna o Presita de la Cruz.
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Esta leyenda fue publicada en el libro Picachos, Villa Hidalgo, S.L.P. Monografía y recuerdos, de José Rafael Barboza Gudiño. Universidad Autónoma de San Luis Potosí. SLP. 2011.
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Se ha publicado en este blog con autorización del autor.

jueves, 11 de agosto de 2011

La fiesta de la Virgen de la Asunción, en Guanamé. Tradiciones potosinas

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LA FIESTA DE LA VIRGEN DE LA ASUNCIÓN

En Guanamé, municipio de Venado, S.L.P.

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Es el 15 de agosto, una de las fechas importantes dentro del calendario de festividades cristianas en México, pues hoy se celebra a la Virgen de la Asunción. Para seguir con nuestro propósito de presenciar las fiestas potosinas, en esta ocasión nos dirigimos hacia el centro-noroeste del estado, a la antigua hacienda de Guanamé, en el municipio de Venado. Es temprano todavía y en el trayecto nos encontramos la primera sorpresa: vemos una peregrinación creciente formada por varias comunidades que se dirige a Ahualulco para honrar a la Virgen. Allá también están de plácemes.

Una vez en Venado tomamos la desviación que nos llevará a la ex-hacienda sobre una carretera de 17 km en buenas condiciones. Pocos kilómetros adelante nos topamos con otra sorpresa similar: primero desde El Cerrito y luego de Buenavista han salido dos procesiones con músicos, matachines, cohetones y carros alegóricos que a paso lento se dirigen hacia Guanamé. Seguimos manejando y advertimos que más adelante hay otro grupo de dos comunidades que esperan a aquellos peregrinos para unírseles y en conjunto formar una sola procesión. Sobre la carretera ellos han colocado un arco de hojas de palma con flores y al pie una imagen de la Virgen. A pesar de la distancia, todos saben que habrán de llegar para la solemne misa a la una de la tarde.

Continuamos nuestro trayecto entre un paraje semi-árido con lomeríos bajos hacia los horizontes. Por fin llegamos a nuestro destino donde el ambiente festivo se respira por doquier. Guanamé, población cotidianamente tranquila, en estas fechas ve alteradas sus rutinas. Hay feria, juegos mecánicos y vendimias cerca de la iglesia. La mayoría de los hogares están de plácemes también ya que para la ocasión han venido muchos familiares que por diversas razones se han visto obligados a emigrar a otras partes, como la capital del estado, Monterrey o los Estados Unidos. Los viejos amigos y conocidos se han vuelto a encontrar.

En la iglesia primitiva, que por ahora luce vacía, nos enteramos que esta fiesta patronal es un novenario que concluye precisamente hoy. Por varios días ha habido entradas de cera provenientes de las comunidades aledañas. El programa del día incluye las mañanitas y la recepción de “La rosa de plata”, una tradición muy arraigada en esta región del Altiplano potosino.

Como todavía falta un buen rato para que lleguen los peregrinos, nos tomamos el tiempo para recorrer e indagar algunas cosas sobre este lugar. De entrada, y como una sorpresa más, ya nos habíamos percatado que no hay una iglesia, sino dos, pero la grande –que es monumental– parece estar en desuso. Platicando con los lugareños aprendemos anécdotas e historias de su tierra y nos informan que esa iglesia grande fue levantada con el propósito de que fuera una ¡catedral! Resulta que esta hacienda era tan rica que su dueño pretendió convertirla en la capital de un estado independiente. Una de las condiciones que supuestamente le pusieron en México fue que tuviera una catedral y por eso se afanó en construirla, aunque su proyecto quedó inconcluso y el recinto jamás fue consagrado ni se utilizó para el culto. Toda de cantera, su interior es imponente tanto por sus dimensiones como por el sentimiento de vacío. La cúpula nunca fue terminada. Nos dicen que ocasionalmente se utiliza es como sala de juntas o para dar albergue a los gitanos que de vez en vez llegan a la población.

A lo lejos ya se escuchan los cohetones y la música. La peregrinación está por llegar y todo mundo se dirige al punto de encuentro, en la entrada de la población. Afuera de muchos hogares hay altares a la Virgen y la procesión se detendrá en todos y cada uno de ellos. Los altares han sido decorados con diversos motivos, como flores naturales o sintéticas, palomilla y globos, sin olvidar una imagen de la Asunción. En varios de esos hogares observamos también a chamacos que, vestidos de blanco, están felices porque hoy harán su primera comunión.

Entretanto, ya vemos a dos grupos de matachines que son como la avanzada del contingente; ambos visten atuendos de diferente color, pues pertenecen a comunidades distintas. Y finalmente hacen su arribo los peregrinos que traen consigo la “Rosa de Plata”, tradición originada en Guanamé. Resulta que hace algunos años unas familias que se fueron a vivir a Monterrey, como agradecimiento a la Virgen por haberles dado la oportunidad de una vida mejor, y para mantener el contacto con su tierra y con ella, mandaron a hacer una rosa de plata para que fuera el emblema de la fiesta. Desde entonces la rosa siempre ha estado presente en esta fecha y todo mundo la ve con admiración y le rinde tributo; incluso la colocan por unos instantes en el altar afuera de cada casa. Artículo encontrado en un blog de Homero Adame.

El ambiente festivo va in crescendo, la música y las danzas no se toman respiro alguno. Cada vez es más numerosa la procesión porque los lugareños se han agregado al desfile. Poco a poco se va aproximando a la pequeña iglesia. El párroco de Venado y sus coadyuvantes ya la esperan en el atrio de la iglesia primitiva. El estruendo de los cohetes se torna más frecuente y el incienso ya se eleva por los aires. En el angosto templo, de una sola nave, ya no cabe nadie más, pero la gente se las ingeniará para estar adentro y escuchar la solemne misa. Muchos niños están ansiosos de hacer su primera comunión. Por más de una hora las calles se ven vacías y el único ruido proviene de los altavoces afuera de la iglesia. Artículo de Homero Adame.

Más tarde, cuando el calor arrecia, los lugareños se van a sus casas para comer y descansar, ya que en un par de horas iniciará otra fase de la celebración. Como a las cuatro llega el momento culminante de la fiesta, pues se organiza un desfile general, llevando a la Virgen a recorrer todas las calles del pueblo y, junto con “la rosa de plata”, hará una breve visita en aquellos hogares donde hay altares. Esta procesión dura hasta que cae el sol, cuando la música del baile popular comienza a sonar. De ahí hasta el amanecer el ambiente festivo toma otras características, pero los participantes lo disfrutan al máximo, pues saben que será hasta dentro de un año cuando el pueblo vuelva a vibrar y vuelva a tener tantos visitantes..

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Una leyenda del nombre de Guanamé       


Parece que esta hacienda la construyeron en 1624 y se llamaba Hacienda de los Gálvez, pero luego le cambiaron el nombre por Guanamé. Entiendo que
Guanamé es una palabra huachichil que significa «agua buena». Hasta hubo un sacerdote allá en Venado, que nosotros conocimos, que se llamaba Juan Escanamé. Era un hombre grande, muy fornido, que venía del origen de los huachichiles porque el apellido Escanamé algo traía del origen huachichil. Pero hay un chiste que aquí todos sabemos que habla de una mula. Dice que en el tiempo de las haciendas venían los arrieros en las conductas con un atajo de unas veinte mulas con monedas de plata y de oro acuñadas en la Casa de Moneda de Real de Catorce. Entonces unos arrieros que pasaron por aquí traían una mula que le decían «la Guana» y sucedió que esa mula se quedó retrasada porque estaba orinando. Entonces un arriero se impacientó y le pegó un pajuelazo a la mula y otro arriero le dijo: “Deja que la Guana mee”.

Luego decían que cada vez que las conductas pasaban por aquí, los arrieros decían: “Deja que la Guana mee, deja que la Guana mee” y desde entonces a esta tierra, y a la hacienda, se le quedó el nombre de la “Guana mee”, o sea, Guanamé.

Esta leyenda fue publicada en el libro Haciendas del Altiplano. Tomo I. Grandes latifundios virreinales que se puede conseguir en la tienda de Amazon:

Haciendas del Altiplano, tomo I

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jueves, 5 de mayo de 2011

Leyendas de haciendas: Tesoros convertidos en víboras

TESOROS CONVERTIDOS EN VÍBORAS O EN CARBÓN
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Leyenda de La Presita, Villa de Guadalupe, SLP
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Esta leyenda salió publicada en el tomo II, el cual se puede adquirir a través de Amazon tanto en formato digital (Kindle) como en formato de libro impreso. Sigue los enlaces:

Haciendas del Altiplano. Tomo II


https://www.amazon.com.mx/Haciendas-Altiplano-Historia-leyendas-Independencia/dp/6072933769/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=

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Si deseas leer y escuchar esta leyenda en francés, sigue este enlace:

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jueves, 23 de diciembre de 2010

Mitos y leyendas de animales: El alicante



Esta leyenda del alicantre fue narrada por la Sra. Eva Medina Acosta, de Cerro Prieto, en Mexquitic, S.L.P.


Si te interesa saber dónde queda Cerro Prieto y conocer algo de su historia, sigue este enlace:


Si quieres leer más historias, mitos o leyendas sobre la fauna que nos rodea, busca el libro de Homero Adame titulado Creencias, mitos y leyendas de animales. En él también se habla del alicante, igual escrito como alicantre.

El libro se puede conseguir en librerías y también en Amazon para formato impreso o digital (Kindle)

https://www.amazon.com.mx/Creencias-mitos-y-leyendas-animales/dp/6072953107/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=

y para formato electrónico Kindle:

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