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miércoles, 18 de marzo de 2026

El primer pozo petrolero de México, en Ébano, SLP

EN ÉBANO SE EXTRAJO
PETRÓLEO POR PRIMERA VEZ

Texto y fotografías: Homero Adame

Fue el 3 de abril de 1904 cuando en esta pequeña población de la Huasteca potosina se perforó exitosamente el primer pozo petrolero en México, evento que lo encaminó a ser uno de los países con mayor producción de crudo en el mundo, así como con una de las más intensas labores de exploración.

Cuenta la historia que, desde finales de 1903, varios exploradores norteamericanos anduvieron infructuosamente perforando pozos en diversas zonas del país, y fue gracias al geólogo mexicano, Ezequiel Ordóñez, que el sueño se volvió realidad, toda vez que él sugirió que se perforara un pozo al pie del mítico cerro de La Pez. Según las crónicas, a media tarde del 3 de abril de 1904, el primer brote de petróleo alcanzó unos 15 m de altura ante la algarabía de los incrédulos presentes. Sin embargo, hubieron de pasar todavía siete años más para que el pozo, ya para entonces conocido como “La Pez número 1”, exportara su primera remesa de crudo, embarcada en Tampico.

Pero la historia de Ébano no se limita exclusivamente a tan importante hecho, sino que ésta se remonta a la época prehispánica con asentamientos huastecos. Como reminiscencias todavía existen por ahí las ruinas arqueológicas de Tamatao (“Lugar de casa”), mismo nombre con el que se conocía a Ébano en las primeras décadas de la conquista. Ya con la presencia española, Tamatao fue primero una región de encomiendas para luego convertirse en un latifundio que originalmente llevó por nombre “Sitios de la Huasteca”, para después conocérsele “San Juan Evangelista del Mezquite” y finalmente “Hacienda del Tulillo”.

El propietario de esta hacienda la vendió a un tal Edward Doheny, originario de Wisconsin, en Estados Unidos, quien visionariamente fundó la “Huasteca Petroleum Company” e inició su auge en este giro con una producción diaria inicial de 1,500 barriles diarios. No conforme con ello, el mismo Doheny creó la “Compañía Mexicana de Asfalto y Construcción” que en su momento pavimentó las calles de la ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y otras ciudades capitales en el país.

¿Pero, qué ha sido de Ébano después de un siglo? Muchos lectores bien podrían pensar que todo indicaba que ésta sería una ciudad muy progresista y desarrollada. Sin embargo, en algún momento su sino dio un extraño giro y se quedó como un simple pueblo más de esta húmeda y calurosa región de la Huasteca. Algo que vale la pena mencionar, aunque sea en el aspecto negativo, es que a pesar de tratarse de un icono histórico dentro del desarrollo mexicano del siglo XX, se encuentra bastante olvidado y ni siquiera en la carretera o en el centro de la población existe un letrero alusivo a la primera explotación de petróleo ni mucho menos un señalamiento que nos indique cómo llegar al famoso pozo número 1. Artículo de Homero Adame.

Arquitectónicamente hablando, no hay casi nada relevante que mencionar, salvo unas construcciones (de ladrillo rojo en la mayoría de los casos) que desentonan por ser de un estilo fuera de lo común dentro el contexto mexicano y muy ajeno en esta región; se trata de la colonia americana levantada como zona residencial cuando los primeros ingenieros del petróleo se establecieron en la zona. Sobresale un edificio que, según dicen, fue la primera iglesia anglicana en el país; local que después pasó a ser restaurante de chinos y en la actualidad se usa como centro de actos cívicos. Cerca de ahí, en la cima del cerro principal de la población, todavía existen algunas oficinas de Pemex, en la colonia 18 de marzo (todo de ladrillos color amarillo).

Resulta interesante el nombre de dicha colonia pues hay que añadir que en Ébano la celebración más importante es la Fiesta del Petróleo, una feria regional que culmina precisamente el 18 de marzo. Ese día se organiza un desfile cívico por la mañana, que pasa por el monumento a Lázaro Cárdenas para rendirle homenaje y dejarle ofrendas de flores; en la tarde hay música; al oscurecer se corona a la reina durante un evento solemne en la plaza y posteriormente inicia el animado baile popular que da cerrojazo a la feria.

La actividad económica en esta cabecera municipal está centrada en la agricultura de pastizales y la ganadería, así como la pesca. La Laguna Chica, mejor conocida como “Laguna Marla”, es fuente de sustento para muchos pescadores que principalmente capturan tilapia, carpa y otras especies de menor importancia comercial. Viajes de Homero Adame.

Algunos pescadores dicen que no obstante la explotación petrolera, las aguas de esta laguna no están contaminadas. Sin embargo, cuentan que cuando hay derrames de chapopote, como sucedió en el 2001, sacaron toneladas de pescado muerto, primeramente por culpa de la contaminación de “chapo” (así le llaman localmente al chapopote), y luego por la “hierba” (un tipo de detergente) que le echaron a la laguna para limpiarla, pero resultó peor.

Precisamente en esa zona se encuentra el pozo 1, así como otros con diversa numeración, como el pozo 5 y el pozo 15. Junto al histórico pozo hay dos pequeños monumentos con sus respectivas placas. El primero, colocado en mayo de 1994, reza lo siguiente: “Pemex exploración y producción distrito Altamira La Pez número 1. Este pozo marcó el inicio de la industria petrolera nacional, fue perforado en el año de 1904 por la Mexican Petroleum Company, siendo descubierto por el geólogo mexicano Ezequiel Ordóñez. Tiene una producción inicial de 1,500 barriles por día y acumulativa de 4’124,976 barriles durante el período de 1904 a 1917. Fue taponado, el 18 de enero de 1925”. En el otro dice: “Pozo La Pez número 1 en homenaje al 60 aniversario del expropiación petrolera, 1938-1998, puesto por el presidente municipal el 18 de marzo de 1998”.

A pesar de que fue taponado, explican los lugareños que de repente arroja chapopote, aunque en la actualidad está controlado. Lo cierto es que la orilla de la laguna presenta un suelo cubierto de esa sustancia negra media seca pero todavía suave cuando se camina sobre ella.

Para terminar podemos añadir que el municipio de Ébano se ubica en la parte este del estado. Limita al norte, al este y al sur con Veracruz y al oeste con el municipio de Tamuín. Aquí hay un par de hoteles modestos, varios restaurantes y casi todos los servicios. Se llega por la carretera No. 70, entre Ciudad Valles y Tampico.

Nota: puedes leer una leyenda relacionada con la laguna Marla en este enlace: Leyenda téenek sobre el cerro de La Pez.


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viernes, 13 de marzo de 2026

Mitos y leyendas de huachichiles - 3ra edición

 


Ya está publicada la tercera edición del libro Mitos y leyendas de huachichiles; edición mejorada y aumentada con historias inéditas, nuevas imágenes de lugares del Altiplano aludidos y un diseño editorial diferente.

El libro está disponible en Amazon tanto para formato impreso como para formato digital Kindle.

martes, 3 de marzo de 2026

Leyenda del garrotero en el puente negro de Torreón

 

El garrotero del puente negro

Leyenda de Torreón, Coahuila


Una vez que veníamos de Durango se nos hizo un poco tarde y cuando pasábamos por Torreón ya casi era de noche y decidimos quedarnos ahí en un hotel para no seguir manejando en esa carretera que es muy larga y muy solitaria en la noche. Entonces nos hospedamos en un hotel del centro y en la mañana bajamos a desayunar. En eso pasó un señor muy elegante, de saco y sombrero, un poco fuera del lugar porque Torreón no es una ciudad que se preste para ese tipo de vestimenta por el calor tan típico. Eran como las 9 de la mañana que estábamos ahí, ya hacía bastante calor y este señor pues ya andaba muy elegante. Se nos acercó y algo nos dijo, nos empezó a contar cosas de Torreón y lo invitamos a almorzar, se sentó, nos dio las gracias y se presentó como Luis Huitrón. Siguió platicando historia e historias de la ciudad. Me acuerdo de una, la de un garrotero que se aparece ahí por la estación del tren. Nos explicó primeramente que Torreón creció gracias al desarrollo del tren por ser un punto clave en las rutas del norte y del sur y hacia Monterrey o hacia Durango y el Pacífico o hacia Chihuahua, hacia México, Zacatecas, etcétera.

Desde sus inicios cuando se tendieron las vías y se empezó a desarrollar la ciudad que creció muy rápido, había un empleado del ferrocarril, un garrotero y nos dijo que los garroteros son los que están al pendiente de que todo esté en orden tanto en la estación como en los vagones. Era un hombre muy puntual y muy respetado por los compañeros y demás, pero resulta que en alguna ocasión por alguna mala suerte de él el tren lo arrolló la bestia negra lo mató, así dijo, y quedó el pobre hombre todo destrozado y fue una tragedia muy tremenda en aquel tiempo, pues Torreón ha de haber sido un pueblo muy chico y todo mundo se conocía. Al garrotero en particular todos lo conocían porque era muy respetado en la comunidad. Sus compañeros y la familia y demás pues todos sintieron mucho lo del accidente y bueno, pues ahí quedan las historias. (Leyenda de Homero Adame).

Total, pasó el tiempo y gente que no conocía esa historia empezó a decir que estuvieron platicando con un señor que trabajaba en el tren, una persona muy correcta y que los orientaba y que les decía que tuvieran mucho cuidado porque cuando viene el tren y uno trata de anticipársele y cruzas la vía en coche o camioneta, antes de atravesar el coche “se mata” esa es la palabra que usó o sea que se apaga mitad de la vía y es cuando ocurren los accidentes tremendos. Luego de oír testimonios de gente que platica haber estado hablando con un hombre mayor que los previene, los trabajadores llegaron a la conclusión de que se trata del garrotero, del ánima del garrotero que se manifiesta o se aparece para prevenir a la gente de un posible accidente y, añaden, que era un tipo tan responsable y cumplido con su trabajo que su espíritu sigue allí.

Total, eso nos platicó ese señor Huitrón y luego nos enteramos de que era todo un personaje de Torreón porque a toda la gente se le acercaba a platicar y les contaba historias como esta seguramente se le habrá contado a alguien más y que era una persona que no trabajaba, simplemente se ganaba la comida, la cena o la copa contándole historias a la gente y que era un hombre estimado por la comunidad, todo un personaje. Eso fue hace como treinta años en Torreón. (Relato publicado por Homero Adame).




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Leyendas guerrerenses: Dos sirenas


Dos sirenas

(Leyendas de Huamuxtitlán y Azoyú, Guerrero)

Y ahí le digo, de mi tierra sí se cuentan muchas leyendas, pero uno ya no se las sabe bien porque pos uno no va para allá tan seguido y uno se hace acá de la vida de la capital y deja de contar cosas –dice el Sr. Efrén Santana, taxista radicado en CdMx.
Yo bien me recuerdo que mi papacito nos contaba que en otros pueblos cerca de Tlapa había sirenas. Hay un pueblo al norte [de Tlapa] que se llama Huamuxtitlán, donde hay una laguna y que en esa laguna vive una sirena. Según contaban por allá que era una chamaca muy bonita que se fue con su novio una noche a la laguna y ahí hicieron cosas que una chamaca no debe hacer y que luego se metió a bañarse a la laguna y Dios la castigó y la convirtió en sirena. Luego parece que ya como sirena ella canta y los pescadores que andan por ahí la ven y se acercan y ella los ahoga. (Leyenda tomada de un blog de Homero Adame.)
           
Y luego hay otro pueblo más metido en la sierra que se llama Azoyú –yo no conozco para allá tampoco– que decía mi papacito que allá también salía una sirena. La leyenda va más o menos igual, pero más bien parece que a la sirena de Azoyú Dios la castigó porque creen en ese pueblo que nadie se debe bañar en un río en la Semana Santa. O sea que esta chamaca –parece que muy bonita también– no hizo caso y se metió a bañar y de repente le salió la mitad del cuerpo de pescado. De pura vergüenza ya no salió para estar con su familia y mejor se escondió en las profundidades del río. Luego contaba mi papacito que la gente de allá decía que la oyen cantar en Semana Santa y que si se acerca un muchacho lo ahoga y se lo lleva con ella. Lo desaparece. (Leyendas de Homero Adame.)

Notas:
El pueblo guerrerense de Huamuxtitlán se ubica muy cerca del estado de Puebla, mientras que el de Azoyú muy cerca del estado de Oaxaca.
  1. La imagen de la laguna fue tomada del blog Misterios y leyendas de Huamuxtitlán. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
  2. La fotografía panorámica de Azoyú fue tomada de Panoramio. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
  3. La imagen de la sirena fue tomada del sitio Mujerpandora.com. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a sus creadores.

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