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miércoles, 1 de enero de 2025

Mitos y leyendas del norte de México

México es un país multiétnico, multicultural, dividido por entidades federativas que, a su vez, componen las diferentes regiones geográficas. Una de tales regiones es el norte, pero no existe una definición oficial o definitiva de los estados que lo conforman. Para este nuevo libro de tradición oral, Homero Adame tomó una de las tantas interpretaciones de lo que es el norte de México y nos presenta una serie de relatos de catorce estados norteños que conforman tres regiones geopolíticas: Centro-Norte (5), Noroeste (6) y Noreste (3). Son mitos y/o leyendas que se transmiten de generación en generación y que el autor recopiló durante sus viajes y platicando con la gente.


Más allá del relato, con sus análisis y breves explicaciones al inicio de cada uno, en los cuales
el autor e investigador identifica mitos de creación, leyendas fundacionales, el tiempo mítico, el tiempo sagrado, arquetipos, hierofanías, elementos del pensamiento mágico-religioso, rituales, supersticiones, seres sobrenaturales, paradojas espacio-temporales y más, los catorce estados son ubicados en un contexto universal, es decir, Homero Adame encuentra semejanzas y correlaciona esos lugares mexicanos con otras culturas, otros países, con otras creencias ancestrales que, en esencia, no son tan distintas de las nuestras.

Después de tantos años de trabajo de campo, de investigación y más de treinta títulos publicados, Homero Adame dice que los mitos y las leyendas son esenciales para la construcción social de nuestra realidad y añade: "Por medio de la palabra y la imaginación se configura la memoria colectiva y así le damos forma al entorno tal y como lo percibimos y que es nuestra realidad, dígase individual o colectiva".

Mitos y leyendas del norte de México es un aporte más qie enriquece la cultura mexicana desde la óptica de la tradición oral. El libro se puede conseguir en librerías como Biblioteca pública (en San Miguel de Allende, Gto.), Publi-Arte (en San Pedro Garza García, NL), en el Museo de Linares, NL y en librerías potosinas como La Española y Ochoa.

También está disponible en Amazon para versión impresa y electrónica (Kindle) siguiendo este enlace:

Mitos y leyendas del norte de México en Amazon



lunes, 5 de junio de 2023

Leyendas nayaritas: el fantástico pueblo en el fondo de una laguna


UN PUEBLO ENCANTADO EN EL FONDO DE LA LAGUNA


Cuenta la leyenda que Santa María del Oro se llama así porque hace muchísimos años un hombre muy raro venía al pueblo a comprar cosas y surtir, y siempre pagaba con puras piezas de oro. La gente lo miraba raro, y con envidia también, porque ya para ese tiempo las minas de oro no funcionaban, ya se habían agotado, y pues se les hacía muy raro que alguien todavía siguiera pagando con oro. ¿De dónde los sacaba?

Entonces dicen que hubo un muchacho muy atrevido, un pescador también, que se enteró de que una leyenda que contaban las gentes de antes era cierta, de que existe un pueblo fantástico de oro en las profundidades de la laguna.

Ese muchacho, que era muy ambicioso, una tarde se fue siguiendo al hombre muy raro –dicen que no era como uno, por eso se les hacía raro– y lo siguió y lo siguió hasta que se metió al pueblo dorado de donde trajo oro. Dicen que el muchacho se hizo rico, pero que se murió temprano. No pudo disfrutar sus riquezas, pero por envidioso tampoco le dijo a nadie dónde estaba la entrada al pueblo sumergido en la laguna. Antes de morirse, dicen que él contaba que ese pueblo de puro oro era muy bonito, que había gente rara y muchachas raras también, pero muy chulas. Que todo era de oro y que la gente vivía bien. Aunque nadie le creía esas cosas, de todas maneras sospechaban que a lo mejor eran ciertas porque, si no, entonces de dónde carajos sacó tanto oro el muchacho ese, ¿eh? Era oro muy fino, ya trabajado, que no se saca de cualquier mina nomás porque sí. (Leyenda en un blog de Homero Adame).

Y luego, según esto, de alguna manera los habitantes de aquel pueblo se dieron cuenta de que alguien de este mundo sabía cómo llegar allá, y desde entonces cerraron el camino a esos lugares misteriosos para que ya nadie se metiera. Pero también dicen que gentes de ese pueblo de repente salen para surtirse de lo que necesitan, pero ya no vienen a Santa María sino que van a otros pueblos donde nadie los conoce.

Notas: La foto de la laguna fue tomada del sitio de internet Corazón de Nayarit. Que el enlace sirva de agradecimiento a sus creadores.

2. Una versión editada de esta leyenda fue publicada por Editorial Trillas en el libro Mitos y leyendas de todo México que se puede adquirir siguiendo el enlace.


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Mitos y leyendas del norte de México



sábado, 4 de abril de 2020

Leyendas de Querétaro: Tesoros y cuevas en El Zamorano


CUEVAS Y UN TESORO
(Leyenda de El Zamorano, municipio de Colón, Querétaro)

Aquí también se le conoce como «Pinal de Zamorano» –dice don Macedonio Pérez Hndz., gambusino de oficio. Existen varias cuevas; en una de ellas sacaban ópalo. Yo sé porque yo llevaba a unas personas de México y sacábamos puras rojuelitas de ópalo ya liquidado; ellos se llevaban hasta tres cargas de costales de ixtle. Eran tres amigos Ignacio, Raúl y Javier.
   De aquel lado hay otra cueva que le llaman «Rincón de la Peña Blanca» y de este lado hay otra cuevota grande donde hay una mata de órgano y por eso le dicen la «Cueva del Órgano». Hay también un lugar muy misterioso que le decimos la «Peña de la Colmena». Había siete colmenas ahí –todavía están–. Había un señor de Colón que se llamaba Apolinar y cada año las venía a capar esas colmenas. Se llevaba harta miel y la cera la regalaba en la parroquia de la Virgen de Soriano, a la Santísima Virgen de los Dolores para que no le pasara nada, porque la Santísima Virgen le ayudaba y lo protegía y le daba más miel de aquellas colmenas. Se descolgaba el señor de arriba de la ceja de la peña con unos cables y su señora se quedaba abajo con un bote recibiendo la miel. Ahí en esa peña también hay una cueva muy grandota, pero no tiene dibujos de los que usted anda preguntando. (Blog de Homero Adame.)
   Pero allá en el cerro El Mexicano hay una cueva que le dicen «El Meco» porque hay unos nopales grandes de esos mecos. Ahí una vez espantaron a estos tres amigos de México. Yo los había acompañado para traer ópalo, pero cuando nos dio la noche yo me tuve que ir a buscar unos animales y ellos se quedaron en esa cueva. Luego me contaron en la mañana que estaban por dormirse cuando de repente oyeron unos ruidos así como cuando pega el bastón en el piso y oyeron una voz que les decía que sacaran el tesoro. Entonces se asustaron mucho y como les dio miedo, mejor se fueron. Yo me los encontré en la mañana en un reliz, estaban enteleridos con harto frío, tenían frío porque la noche había sido fría y también por el miedo que todavía traían. Nos sacaron nada porque la voz les dijo: “Todo o nada”, y como era una voz muy fea así como del más allá, mejor se fueron y no sacaron nada de esa cueva del Meco.

Notas:
1. La foto de la virgen de Soriano fue tomada del sitio de Internet De paseo.com. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
2. La foto del cerro El Mexicano fue tomada de la página de Internet Tripmondo. Que el enlace sirva como crédito y agradecimiento a sus creadores.

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Mitos y leyendas del norte de México

sábado, 13 de mayo de 2017

El Cerrito Rico, leyenda del estado de Guerrero

EL CERRITO RICO
Leyenda de Chilpancingo, Guerrero

Hace varios años anduve trabajando para INEGI en el estado de Guerrero porque allá nos asignaron –dice el Ing. Jerónimo Huerta–. Estuve más o menos un año y medio y más que nada anduvimos en la región de Chilpancingo. Los compañeros de allá platicaban cosas cuando nos juntábamos a echarnos unas cervezas. Una vez hasta fuimos a buscar un tesoro en el Cerrito Rico, pero no encontramos nada.

A ese Cerrito Rico así le llaman porque supuestamente hay algo escondido, pero no se ha sabido de nadie que haya encontrado algo de valor. Así de lejos tiene la pinta de una pirámide y los arqueólogos entiendo que han sacado objetos de valor para la historia, monitos y vasijas de barro que luego mandan a los museos, pero de oro y joyas nada.

También nos platicaron que en ese cerro de repente veían bolas de fuego que cruzaban el cielo y caían al cerro. Parece que una vez mucha gente fue a ver la bola de fuego, pero que resultó que era una bruja de color azul. Tú sabes, en las leyendas todo se vale y la gente le pega lo que quiera.

Cuando fuimos a buscar el tesoro nos quedamos ahí en el cerrito acampando. Escarbamos hasta que nos aburrimos y mejor le entramos a las cervezas. Andaban con nosotros dos trabajadores que nos platicaron de un misterio que supuestamente ha sucedido muchas veces en el cerrito. Dijeron que el mero 24 de junio, a la media noche, se abre una cueva, pero como es el día de San Juan, si uno quiere entrar tiene que echarse agua en la cabeza y en los pies. Entonces que uno entra y ve que adentro hay un pueblo encantado, que hay mucha gente bailando, cantando, comiendo, divirtiéndose como enanos; hasta hay coheteros y juegos mecánicos y que todo es ¡gratis! Luego si uno camina más adentro y entra a los palacios encuentra joyas y barras de oro. Pero el problema está en que si uno come cualquier cosa, o toma una bebida, o cae en la calentura con una mujer, uno entonces se queda atrapado para siempre y nunca más volverá a salir de ahí. Pero si uno no cae en las tentaciones puede tomar joyas o dinero, echarlas en un morral y salirse. Pero no debe tocar el dinero ni las joyas así a mano pelona, sino que tiene que lavarse las manos con agua antes.

Supuestamente se sabe esto porque les pasó a tres amigos que se les abrió la cueva y se metieron. Como ya sabían la historia llevaban agua para lavarse las manos y llenaron sus morrales de esmeraldas, y collares y dinero. Ya iban saliendo cuando se les acercaron tres mujeres de lo más hermosas que uno se pueda imaginar y no resistieron la tentación los tres amigos. Pero uno de ellos se dio cuenta que sus amigos se estaban convirtiendo en gente de ahí y soltó su morral y salió corriendo. Según esto, el tipo salió y vivió para contarlo, pero que quedó medio loco y por eso la gente no le creía muy bien que haya sido cierto.

No, esa noche que nos platicaron eso nos dio entre curiosidad y un poco de miedo. Me acuerdo que era un sábado de junio y en unas dos semanas más iba a ser el día de San Juan; entonces todos dijimos que sí íbamos para ver si se nos abría la cueva y sacar tesoros. Nadie fue, todos pusimos excusas para no juntarnos ese día para ir al Cerrito Rico. Yo sí le saqué y no lo niego.


Notas:
1. Una versión editada de esta misma leyenda fue publicada por Editorial Trillas en el Mitos y leyendas de todo México. Dicho libro, que ofrece 64 leyendas mexicanas, dos por cada estado de la República, se puede adquirir directamente a través de la tienda en línea de Editorial siguiendo este enlace: Mitos y leyendas de todo México, de Homero Adame.
2. La fotografía del Cerrito Rico fue tomada de:

Que el enlace sirva de agradecimiento a su autor.

viernes, 6 de marzo de 2015

Mitos y leyendas de Colima: El tesoro de ocho sacos en el volcán



EL TESORO DE OCHO SACOS EN EL VOLCÁN
Leyenda colimense escuchada en Comala, Colima


Acá del lado del volcán hay muchos lugares misteriosos, pero nosotros sabemos de un tesoro muy grande que está compuesto de ocho sacos –anticipa el Sr. Nicasio, que vende fruta en la plaza de Comalá–. El tesoro está dividido en dos partes: una está en un lugar que le dicen «Salsipuedes» y la otra, en El Zapotal. Cuatro sacos están adentro de una cueva y otros cuatro están adentro de un árbol hueco. Dicen que ese árbol hueco habla y los que dicen que lo han oído hablar dicen que la voz misteriosa les dice que ahí está el tesoro. En la cueva también hay una voz que dice lo mismo, que ahí está el tesoro. Es la misma voz para los dos tesoros porque, como le digo, esos dos tesoros es uno solo pero dividido en dos partes. 

[...] Ah, bueno, lo del árbol hueco también es un misterio porque dicen que no es así un árbol que se le vea el agujero, sino que está hueco por dentro y completo por fuera. O sea que por eso no es fácil dar con él; no es fácil saber cuál árbol es.

Entonces lo que cuentan es que la voz de ese espíritu pide que vayan cuatro personas para que entre los cuatro puedan sacar el tesoro. A una señora de por aquí, la voz –el espíritu ése– la aceptó y le pidió que llevara a tres personas más. La señora ha llevado a muchísima gente y por quién sabe cuántos motivos el espíritu no los acepta, los rechaza. Con decirle que hasta muchos se desmayan con la pura impresión de escuchar una voz fantasmal, de ultratumba. (Leyenda recopilada por Homero Adame.)

Pero eso no es todo: según esto, hay que pasar varias pruebas antes de poder sacar el tesoro. Una de ellas es un toro fantasma que se aparece y entre las cuatro personas tienen que dominarlo. Esa prueba está fácil porque luego viene una serpiente que es horrible y aunque sea fantasma comoquiera mata de susto porque, yo me imagino, no puede picar ni tiene veneno.

La señora consiguió a otra persona que llevó allá y después de pasar otras pruebas el espíritu la aceptó, o sea que ya van dos y faltan otras dos personas para que entre las cuatro puedan sacar ese dinero, esos ocho sacos en el volcán. (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.)
La verdad no sabemos desde cuándo está ese tesoro ahí, quién sabe si sea de la época de la guerra cristera o de más antes, porque por este rumbo se sabe que hubo muchos ladrones y asaltaban y escondían el dinero en cuevas o lo enterraban en lugares donde sólo ellos supieron y nadie los ha podido encontrar. De seguro a esos ladrones los mataron tarde o temprano y ellos se llevaron a la tumba el secreto del lugar en donde habían escondido el dinero. Pero lo que sí sabemos es que en este caso son ocho sacos repletos de monedas de puro oro.

Nota: la foto del volcán visto desde la laguna Carrizalillos es de Emmanuel Oseguera y fue tomada de México desconocido. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a ambos.

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