Buscar en este blog

Mostrando las entradas con la etiqueta Videos y leyendas de Homero Adame. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Videos y leyendas de Homero Adame. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de diciembre de 2014

Dos leyendas de Villa González Ortega, Zacatecas



En este video tenemos dos de las leyendas más conocidas en Villa González Ortega, Zacatecas

  • La imagen del Señor de Santa Teresa

y

  • La Niña Conchita



Créditos:

“Niña Conchita" -Viridiana Urías

“Conde” Mariano de los Santos Moncada - René Urías

Peón - César Emanuel Sealatiel Reyes Gaytán

Leyenda contada por la Sra. Francisca Mauricio

Introducción en off - Flossie Arias Navarro

Leyenda editada y narrada por - Homero Adame

Camarografía - Gerardo Ávila / Tu Reflejo

jueves, 26 de septiembre de 2013

Fiesta de Luz 2012 en San Luis Potosí: Xantolo

Este video es del evento de Fiesta de Luz que se proyectó en la Plaza de Fundadores de San Luis Potosí en diciembre de 2012. Todo el concepto del diseño fue hecho por técnicos de la Secretaría de Turismo del estado y estudiantes de Diseño Gráfico y de Animación de la Universidad Tec Milenio, quienes se basaron en un texto que escribí ex profeso. Dicho texto es el que aparece abajo del video.


XANTOLO

Texto original de Homero Adame


Es una tarde gris, no tanto por el color del cielo sino por los atuendos de la gente y el ambiente sombrío de las familias que están reunidas en el panteón, cada cual alrededor de las tumbas de sus difuntos; tumbas sin colorido ni cruces o imágenes cristianas, tumbas de tierra humildemente adornadas con las ofrendas consistentes en alimentos y bebidas, así como el humo de los inciensos. El ambiente es de seriedad absoluta, de reflexión; ambiente de tristeza. Los mayores apenas murmuran algo entre sí. No hay cantos ni rezos, sólo pensamientos de recuerdos; tampoco se escuchan llantos porque nadie acostumbra llorar. Solamente el viento produce ruidos con las hojas marchitas que ruedan por ahí. Ese silencio es por momentos interrumpido cuando se oye algún manazo que se le da a un niño inquieto. Sus padres de esa manera le piden sosiego, silencio y respeto, mucho respeto porque hoy es el Día de los Fieles Difuntos y la tradición indica que nada debe alterar su descanso.

       Así es la costumbre entre los nativos de la sierra Huasteca, los téenek o huastecos, quienes cada año puntualmente van a los panteones de sus aldeas o pueblos para recordar a los que han muerto. Pasan la noche en vela y todo el día siguiente junto a las tumbas, conviviendo con sus difuntos en silencio y a través de los recuerdos. La costumbre se ha mantenido inalterada desde sus orígenes, que nadie sabe cuándo empezó.
        Pero esta tarde sucede algo extraordinario, algo que trastoca las rutinas, la costumbre, la tradición. La gente se siente alterada y temerosa ante la aparición de un ser fantasmal, enmascarado, que anda bailando entre las tumbas. Se oye música, pero no hay músicos ejecutándola. La gente mira con incredulidad primero, asustada después, y huye ordenadamente del panteón. Es gente supersticiosa. Todos hablan entre sí, tratando de explicar lo que han visto. Unos deciden refugiarse en sus hogares hasta que se vaya el espíritu maligno, mientras que la mayoría acuerda ir en busca del sacerdote, el chamán, para contarle acerca de lo que han visto en el panteón y pedirle que haga algo para expulsar a ese espíritu de ultratumba, cuyo único objetivo ha sido el de alterar la armonía entre la comunidad, según han concluido los mayores.
        El chamán escucha intrigado el recuento de su gente. Sabe que existen numerosos espíritus que rondan en el monte, en las aldeas, en el panteón mismo, pero uno enmascarado que baila es inaudito; jamás había oído hablar de algo similar.
        “Vaya al panteón”, le suplica la gente al chamán, cuyo rostro se ve más serio que de costumbre, rostro de preocupación.
        El sacerdote acepta, pero antes de ir tiene que preparar algunas cosas, pues es posible que deba hacer algún ritual especial para ahuyentar al espíritu chocarrero. Entretanto, y por precaución, la gente va a sus casas para armarse con garrotes, hondas y piedras.
        Sale la comitiva rumbo al panteón, con el chamán al frente y la gente atrás, armada y asustada. Entran al recinto y no es sorpresivo para nadie que el ánima enmascarada siga bailando alegremente entre las tumbas, al son de la música rítmica pero espectral. El chamán se acerca con cautela; la gente lo sigue a prudente distancia.
        “¿Quién eres? ¿Qué quieres aquí?”, le pregunta el chamán al ánima, en lengua téenek.
        “¿Acaso no me conoces? Represento la alegría y he venido aquí porque ya me cansé de verlos a ustedes tan sombríos y tristes en estas fechas de recuerdos, como si la muerte fuera una razón de tristeza cuando debería ser todo lo contrario”, responde el espíritu.
        El chamán y el espíritu hablan por un buen rato, mientras la gente sigue atenta el curso de la conversación. En cierto momento, el misterioso ser enmascarado pronuncia unas palabras en una lengua que nadie entiende, excepto el chamán, quien comprende el mensaje y luego lo trasmite a los suyos. Les dice:
        “Este espíritu es Xantolo que quiere enseñarnos cómo honrar a nuestros muertos con estas danzas”.
        Debido a sus creencias supersticiosas y luego de haber oído al espíritu hablar, la gente piensa que más bien se trata de un chistoso que anda jugándoles una broma. Murmuran todos entre sí y uno de ellos se lo dice al chamán, quien con un ademán enérgico le pide callarse. Para entonces, el rostro del chamán ya no muestra señales de preocupación, pero sigue viéndose serio, como es su costumbre. Hace hincapié a su gente que Xantolo no es alguien de este mundo terrenal, nadie de carne y hueso, sino un espíritu benefactor como ya él mismo lo ha explicado.
        En eso, y de nueva cuenta, Xantolo dice unas palabras en aquel lenguaje desconocido para los presentes y de la nada aparecen más ánimas igualmente enmascaradas que también se ponen a bailar como si todo fuera una fiesta, y no un día para sentir y expresar tristeza. Advierten que las máscaras son como de ancianos, lo cual es interpretado como si representaran a sus ancestros. La música espectral suena más fuerte y rítmica y la gente empieza a moverse con cierto nerviosismo e incluso temor, pues bailar en un cementerio es, hasta ese entonces, considerado como una falta de respeto a los difuntos.
        El chamán, con torpeza porque jamás baila ni en las ceremonias, comienza a imitar los movimientos de Xantolo y de su séquito hasta unirse a esa danza con gran ánimo. Poco a poco la gente pierde sus inhibiciones y también se une a la danza. Quienes saben tocar música fueron a sus hogares por sus instrumentos y luego siguen las notas espectrales hasta aprendérselas.
        Ese día gris, de acostumbrada tristeza, termina con el crepúsculo bajo un ambiente de gran animación. El chamán y los habitantes del pueblo se retiran del panteón cuando, con la oscuridad, Xantolo y su séquito de danzantes se desvanecieron, no sin antes haberles dicho, en lengua téenek:
        “Quiero agradecerles a todos ustedes por haberme escuchado y aceptado terminar felices este día. Mi agradecimiento es también el de sus difuntos, quienes han disfrutado de la música y las danzas. Espero que este día jamás sea olvidado por ustedes y por las generaciones por venir porque celebrar a la muerte es un acto de júbilo”.
        Con el crepúsculo de aquella tarde diferente, Xantolo desapareció y los habitantes de esa aldea no sintieron temor. Acordaron ir a las aldeas vecinas para contar lo ocurrido y explicar las enseñanzas de Xantolo. Así lo hicieron, acompañados de los músicos que enseñaron a sus vecinos las melodías de esas danzas. Del mismo modo, los artesanos enseñaron a sus colegas cómo elaborar máscaras especiales que sirvieran para esas fiestas, máscaras que representaran ancianos.
        De tal manera se corrió la voz por todos los pueblos de la Huasteca, y a partir de entonces la gente ha seguido la tradición de organizar danzas con huehues enmascarados que bailan en las calles y en los panteones con singular alegría para divertirse, en vez de sumergirse en un momento de llanto y amargura.

sábado, 30 de marzo de 2013

Mitos y leyendas de Coahuila: Los petrofligos

LOS PETROGLIFOS Y SUS CREADORES
Leyenda escuchada en el sur de Saltillo, Coahuila
.
En el aspecto arqueológico, el estado de Coahuila es famoso por la cantidad de petroglifos que existen por doquier, principalmente en las partes desérticas. Científicamente, no es posible determinar con exactitud cuándo hayan sido labrados, aunque por situación geográfica es posible conjeturar quiénes o cuáles tribus prehispánicas los hayan hecho, tallando figuras en las rocas, pero las leyendas pueden darnos una idea.

Para escuchar completa esta leyenda, que fue publicada en el libro de Mitos y leyendas de huachichiles, activa el video.




Para leer más sobre los huachichiles, el libro Mitos y leyendas de huachichiles, en su segunda edición de 2024, tiene relatos inéditos que Homero Adame recopiló tiempo después de la primera edición (en 2008) durante sus recorridos por las semi desérticas llanuras altiplanenses; relatos que aluden directamente a los huachichiles, grupo del cual poco se sabe, pero Homero Adame nos da una muestra a través de la óptica legendaria, área que le es muy conocida. Debemos recordar que la historia conocida es la versión de los vencedores, sin embargo, gracias a estos relatos y leyendas recopiladas por el también  “arqueólogo de la tradición oral” podemos dar un atisbo de la vida y las creencias de los vencidos.Y para dar un cierre inesperado a este trabajo, el también escritor y novelista incluyó un relato adicional, obra de su pluma, de su creatividad literaria y de su fascinación por los huachichiles; relato que nos permite imaginar cómo eran estos habitantes del ayer, cómo vivían, cuáles eran sus idiosincrasias y muchas cosas más. 

El libro está disponible en Amazon, siguendo estos enlaces:

jueves, 22 de septiembre de 2011

Arqueoastronomía desde la Joya Honda, SLP


.
SOLSTICIOS Y EQUINOCCIOS EN LA JOYA HONDA, SLP
.
En 2008, durante un recorrido que hice con mi hermano mayor por toda la circunferencia de un xalapasco* llamado La Joya Honda, en el estado de San Luis Potosí, encontramos una cueva hecha por alguien. Era el atardecer y esperamos allí hasta que el sol se ocultara detrás del perfil poniente. Nos llamó la atención que se metió cerca de una protuberancia natural. Especulamos si pasaría exactamente sobre ella en el solsticio u equinoccio. La única manera de saberlo era estando allí. Sin ser científicos, hicimos algunos cálculos y descubrimos que la cueva en cuestión se ubica casi a un grado al sur del Trópico de Cáncer (23° 27' de latitud Norte), pues sus coordenadas exactas son: 22° 25' 16.21 Norte / 100° 46' 58.20 Oeste.
En la primavera de 2009 fui a la cueva para observar el equinoccio. No imaginé entonces que 30 meses después iba a confirmar una teoría que fue gestándose con el tiempo. Investigación de Homero Adame.
.
Aquella primavera de 2009 el sol se metió exactamente detrás de la protuberancia, promontorio o montículo natural en el borde poniente del xalapasco. ¿Era un marcador solar? Observé que había otro promontorio más definido hacia el norte y anticipé que por ahí debería pasar el sol en verano. De ser así, quizá estaba en un punto de observación astronómica que ahora se conoce como arqueoastronomía. La cueva no es natural e ignoro quién la hizo (hay también otras cuevas y abrigos rocosos naturales). Sin embargo, allí es antiguo territorio huachichil y, puedo especular, sus sacerdotes o astrónomos perforaron esa cueva con el fin de observar desde su interior los movimientos del sol y así calcular las estaciones.
Ese verano de 2009 fuimos puntuales a la Joya Honda para observar el solsticio y confirmar las sospechas. Pero estaba nublado y, de hecho, cayó una tormenta de miedo. Afortunadamente, en el interior de la cueva (que no es muy profunda) estábamos a salvo de la lluvia y de los rayos. Investigación de Homero Adame.
.
Para el equinoccio de otoño de 2009 y el solsticio de invierno no pude ir. Había que esperar otro año.
.
En 2010 fui a la cueva de la Joya Honda para los solsticios de verano y de invierno (el equinoccio de otoño estuvo muy nublado). Confirmé que el promontorio norte, efectivamente, es un marcador solar de verano.

Por su parte, para el solsticio de invierno no parecía haber un marcador, pues el sol se metió en el horizonte sin tener un perfil del xalapasco de por medio. Luego de ver las fotos a detalle caí en cuenta, empero, que sí había un “marcador”. Resulta que en el perfil sur de la Joya Honda, que es la parte más baja (donde recientemente hicieron una escalinata), es la antípoda de la cueva, y muy atrás en el horizonte hay una serranía conocida como San Miguelito. Las cimas de los cerros son irregulares, pero hay una que parece plana. Por ahí se metió el sol. ¡Ése debía el marcador!
Y así llegó el equinoccio de otoño de 2011 y, puntual, fui a la cita con los movimientos solares. El sol se ocultó exactamente en el mismo punto o marcador donde se mete en primavera. Por fin corroboré mis sospechas de haber descubierto un observatorio de arqueoastronomía huachichil. Investigación de Homero Adame.
.
Los científicos muy ortodoxos dirán que las observaciones arqueoastronómicas se hacen al amanecer, cuando el sol sale, o bien, al mediodía, justo con el cenit. De acuerdo, pero en la Joya Honda no aplica así (como tampoco eran coincidentes los cánones huachichiles con los de Mesoamérica). El único sitio de observación es la citada cueva y los promontorios naturales están de poniente a sur. Por lo tanto, según mis conclusiones, allí se observan los movimientos del sol en la tarde.
.
¿Para qué sirve todo esto? Tal vez para nada, pues a nadie le va a cambiar la vida ni el mundo va a ser mejor. No obstante, para mí ha sido una satisfacción haber descubierto algo del pasado, sin registro ni memoria, algo que posiblemente calcularon bien los huachichiles mediante la observación sistemática de los movimientos solares y por eso cavaron una pequeña cueva para desde allí precisar los cambios de estación, los ciclos de lluvia y, más importante para ellos, los ciclos de caza.
.
* Nota: el xalapasco (también escrito jalapasco) es una especie de cráter de origen no volcánico. En términos geológicos es conocido como maar y se forma cuando en el subsuelo hay una gran cantidad de agua y ésta, al calentarse debido al magma más abajo, hace explosión de tipo piroclástico o freatomagmático, quedando como resultado un cráter de tales características. Investigación de Homero Adame.
Puedes ver otras fotos y videos en este enlace:
.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Mitos y leyendas de Oaxaca: el nombre de Puerto Escondido y un tesoro


 EL ORIGEN DEL NOMBRE DEL PUERTO Y UN GRAN TESORO

Leyenda de Puerto Escondido, Oaxaca

Narración en video basada en la leyenda publicada en el libro Mitos y leyendas de todo México, de Homero Adame, por Editorial Trillas, 2010.
.
.
Esta leyenda oaxaqueña, en versión texto, se puede leer en el siguiente enlace:

.
La obra Mitos y leyendas de todo México está a la venta en todas las librerías de Trillas en el país, así como en otras de prestigio.
.
También se puede adquirir a través de esta página directa del libro: 

jueves, 27 de enero de 2011

Mitos y leyendas de San Luis Potosí: La bruja huachichil

.
LA BRUJA HUACHICHIL
.
(Leyenda potosina)
.


Notas:
1: Esta leyenda fue publicada en el libro Mitos y leyendas de huachichiles, en 2008. La segunda edición, de 2024, contiene relatos inéditos que Homero Adame recopiló en años recientes durante sus recorridos por las semi desérticas llanuras altiplanenses; relatos que aluden directamente a los huachichiles, grupo del cual poco se sabe, pero Homero Adame nos da una muestra a través de la óptica legendaria, área que le es muy conocida. Debemos recordar que la historia conocida es la versión de los vencedores, sin embargo, gracias a estos relatos y leyendas recopiladas por el también “arqueólogo de la tradición oral” podemos dar un atisbo de la vida y las creencias de los vencidos.


2: Otra versión de la bruja huachichil fue publicada en el libro Misterios, leyendas de San Luis Potosí.

3. Ambos libros y otros están disponibles en Amazon tanto en formato impreso como en digital (Kindle). Búscalos en este enlace:

Biblioteca Homero Adame: Mitos y leyendas

.