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martes, 15 de marzo de 2016

Creencias y supersticiones sobre animales: El tecolote



EL TECOLOTE
Leyenda de Pinos, Zacatecas


Este relato fue publicado en el libro Creencias, mitos y leyendas de animales en el Altiplano, por la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí a través de la Dirección de Publicaciones y Literatura, en 2015. Es un interesante y singular tratado de antropología, en el cual Homero Adame se enfoca en un aspecto muy específico del folclor: las muchas creencias y supersticiones que existen sobre animales, pero vistas y narradas como leyenda, en muchos casos. Al final de cada uno de los 57 relatos que contiene el libro, el “arqueólogo de la conciencia colectiva”, como también se le conoce a Homero Adame, añade dos apartados: un comentario sobre el animal o insecto como motivo de leyenda o del folclor universal y la ubicación geográfica y el contexto histórico del lugar donde recopiló esos relatos.

martes, 1 de marzo de 2016

El primer pozo petrolero de México, en Ébano, SLP



EN ÉBANO, S.L.P. SE EXTRAJO
PETRÓLEO POR PRIMERA VEZ

Texto y fotografías: Homero Adame

Fue el 3 de abril de 1904 cuando en esta pequeña población de la Huasteca potosina se perforó exitosamente el primer pozo petrolero en México, evento que lo encaminó a ser uno de los países con mayor producción de crudo en el mundo, así como con una de las más intensas labores de exploración.

Cuenta la historia que, desde finales de 1903, varios exploradores norteamericanos anduvieron infructuosamente perforando pozos en diversas zonas del país, y fue gracias al geólogo mexicano, Ezequiel Ordóñez, que el sueño se volvió realidad, toda vez que él sugirió que se perforara un pozo al pie del mítico cerro de La Pez. Según las crónicas, a media tarde del 3 de abril de 1904, el primer brote de petróleo alcanzó unos 15 m de altura ante la algarabía de los incrédulos presentes. Sin embargo, hubieron de pasar todavía siete años más para que el pozo, ya para entonces conocido como “La Pez número 1”, exportara su primera remesa de crudo, embarcada en Tampico.

Pero la historia de Ébano no se limita exclusivamente a tan importante hecho, sino que ésta se remonta a la época prehispánica con asentamientos huastecos. Como reminiscencias todavía existen por ahí las ruinas arqueológicas de Tamatao (“Lugar de casa”), mismo nombre con el que se conocía a Ébano en las primeras décadas de la conquista. Ya con la presencia española, Tamatao fue primero una región de encomiendas para luego convertirse en un latifundio que originalmente llevó por nombre “Sitios de la Huasteca”, para después conocérsele “San Juan Evangelista del Mezquite” y finalmente “Hacienda del Tulillo”.

El propietario de esta hacienda la vendió a un tal Edward Doheny, originario de Wisconsin, en Estados Unidos, quien visionariamente fundó la “Huasteca Petroleum Company” e inició su auge en este giro con una producción diaria inicial de 1,500 barriles diarios. No conforme con ello, el mismo Doheny creó la “Compañía Mexicana de Asfalto y Construcción” que en su momento pavimentó las calles de la ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y otras ciudades capitales en el país.

¿Pero, qué ha sido de Ébano después de un siglo? Muchos lectores bien podrían pensar que todo indicaba que ésta sería una ciudad muy progresista y desarrollada. Sin embargo, en algún momento su sino dio un extraño giro y se quedó como un simple pueblo más de esta húmeda y calurosa región de la Huasteca. Algo que vale la pena mencionar, aunque sea en el aspecto negativo, es que a pesar de tratarse de un icono histórico dentro del desarrollo mexicano del siglo XX, se encuentra bastante olvidado y ni siquiera en la carretera o en el centro de la población existe un letrero alusivo a la primera explotación de petróleo ni mucho menos un señalamiento que nos indique cómo llegar al famoso pozo número 1. Artículo de Homero Adame.

Arquitectónicamente hablando, no hay casi nada relevante que mencionar, salvo unas construcciones (de ladrillo rojo en la mayoría de los casos) que desentonan por ser de un estilo fuera de lo común dentro el contexto mexicano y muy ajeno en esta región; se trata de la colonia americana levantada como zona residencial cuando los primeros ingenieros del petróleo se establecieron en la zona. Sobresale un edificio que, según dicen, fue la primera iglesia anglicana en el país; local que después pasó a ser restaurante de chinos y en la actualidad se usa como centro de actos cívicos. Cerca de ahí, en la cima del cerro principal de la población, todavía existen algunas oficinas de Pemex, en la colonia 18 de marzo (todo de ladrillos color amarillo).

Resulta interesante el nombre de dicha colonia pues hay que añadir que en Ébano la celebración más importante es la Fiesta del Petróleo, una feria regional que culmina precisamente el 18 de marzo. Ese día se organiza un desfile cívico por la mañana, que pasa por el monumento a Lázaro Cárdenas para rendirle homenaje y dejarle ofrendas de flores; en la tarde hay música; al oscurecer se corona a la reina durante un evento solemne en la plaza y posteriormente inicia el animado baile popular que da cerrojazo a la feria.

La actividad económica en esta cabecera municipal está centrada en la agricultura de pastizales y la ganadería, así como la pesca. La Laguna Chica, mejor conocida como “Laguna Marla”, es fuente de sustento para muchos pescadores que principalmente capturan tilapia, carpa y otras especies de menor importancia comercial. Viajes de Homero Adame.

Algunos pescadores dicen que no obstante la explotación petrolera, las aguas de esta laguna no están contaminadas. Sin embargo, cuentan que cuando hay derrames de chapopote, como sucedió en el 2001, sacaron toneladas de pescado muerto, primeramente por culpa de la contaminación de “chapo” (así le llaman localmente al chapopote), y luego por la “hierba” (un tipo de detergente) que le echaron a la laguna para limpiarla, pero resultó peor. Fotos de Homero Adame.

Precisamente en esa zona se encuentra el pozo 1, así como otros con diversa numeración, como el pozo 5 y el pozo 15. Junto al histórico pozo hay dos pequeños monumentos con sus respectivas placas. El primero, colocado en mayo de 1994, reza lo siguiente: “Pemex exploración y producción distrito Altamira La Pez número 1. Este pozo marcó el inicio de la industria petrolera nacional, fue perforado en el año de 1904 por la Mexican Petroleum Company, siendo descubierto por el geólogo mexicano Ezequiel Ordóñez. Tiene una producción inicial de 1,500 barriles por día y acumulativa de 4’124,976 barriles durante el período de 1904 a 1917. Fue taponado, el 18 de enero de 1925”. En el otro dice: “Pozo La Pez número 1 en homenaje al 60 aniversario del expropiación petrolera, 1938-1998, puesto por el presidente municipal el 18 de marzo de 1998”. Artículo de Homero Adame.

A pesar de que fue taponado, explican los lugareños que de repente arroja chapopote, aunque en la actualidad está controlado. Lo cierto es que la orilla de la laguna presenta un suelo cubierto de esa sustancia negra media seca pero todavía suave cuando se camina sobre ella.

Para terminar podemos añadir que el municipio de Ébano se ubica en la parte este del estado. Limita al norte, al este y al sur con Veracruz y al oeste con el municipio de Tamuín. Aquí hay un par de hoteles modestos, varios restaurantes y casi todos los servicios. Se llega por la carretera No. 70, entre Ciudad Valles y Tampico.

Nota: puedes leer una leyenda relacionada con la laguna Marla en este enlace: Leyenda téenek sobre el cerro de La Pez.

lunes, 29 de febrero de 2016

Sobre cómo recopilar y publicar leyendas

Manuel Arista Roldán entrevista a Homero Adame para Reactiva, el canal televisivo de la Universidad de Matehuala, SLP. El autor de Creencias, mitos y leyendas de animales, explica sobre su hacer como investigador de leyendas y de tradición oral, y habla en particular sobre un aspecto del folklore, la etno-zoología o zoo-etnología, en la cual existen muchas creencias en torno a los animales que cohabitan con los seres humanos.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Brujería y canibalismo en La Yerbabuena - Leyenda de Tamaulipas

RITUALES SATÁNICOS EN LA YERBABUENA
Sucedido en el municipio de Villa Mainero, Tamaulipas

Hay eventos tan escabrosos que la gente evoca sin mucha claridad aunque hayan ocurrido hace pocos años. Un ejemplo es el acontecido en La Hierbabuena donde, según las crónicas y testimonios , en la década de los años sesenta del siglo pasado se formó un grupo de culto que involucró rituales de idolatría, antropofagia, o canibalismo, y sacrificios humanos (todos motivos de mitología). Aunque el epicentro estaba en una tierra ejidal del municipio de Villa Mainero, Tamaulipas, su radio de acción alcanzó comunidades vecinas de otros municipios tamaulipecos así como del Estado de Nuevo León.
 

Este relato sobre un suceso escabroso de magia, brujería, supersticiones, antropofagia, rituales satánicos, narcosatánicos y paganismo fue publicado en el libro de Homero Adame, Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León, en el año de 2006.

Otros dos libros muy recomendables que tratan este mismo tema son: Creer, beber, curar. Historia y cultura en Iturbide, N.L., del antropólogo Cristóbal López y la novela Yerbabuena, del escritor Felipe Montes.

Puedes leer otra versión de este terrorífico suceso siguiendo este enlace: Rituales en La Yerbabuena.

lunes, 8 de febrero de 2016

Leyendas de todo México. Aparecidos y fantasmas



Leyendas de todo México, Aparecidos y fantasmas es el nuevo libro de Homero Adame, quien ahora nos ofrece una selección de relatos que versan sobre apariciones fantasmales en los 32 estados de la República Mexicana.
Según explica él mismo en el prólogo, algunas de esas leyendas se cuentan en diferentes partes del país (como La Llorona), mientras que otras son regionales (como El Cacarizo) o muy locales (como La Maltos). Tales leyendas son versiones hasta ahora inéditas que el autor, escritor e investigador ha recopilado durante muchos de los viajes que ha hecho por todo México. Demonios, ánimas en pena, mujeres fantasmales y muertos trágicamente, entre otros personajes terroríficos, cobran vida en escenarios de casas abandonadas, cascos de haciendas, conventos e iglesias, teatros, túneles y cementerios, así como lagos, presas, ríos y parajes despoblados, como el bosque o el mar. Todos esos sitios, por sus características de antigüedad, ruinas o silencio, son el marco ideal para generar historias de misterio y de terror como las que Homero Adame nos presenta en este libro publicado por Editorial Trillas en enero de 2016.
Este libro se puede adquirir en librerías de prestigio o directamente en las sucursales de Editorial Trillas, o bien, pedirse a través de la tienda en línea siguiendo este enlace: Leyendas de todo México, Aparecidos y fantasmas.


Índice por Estados


  • Ánimas cerca de la hacienda de San Miguel Arcángel

Leyenda de Venaderos, municipio de Jesús María, Aguascalientes

  • Llamaradas inexplicables y un hombre sin cabeza

Leyenda de Ciudad Morelos, Baja California

  • Un ahogado y el barco varado

Leyenda de Cabo San Lucas, Baja California Sur

  • Ánimas de los antiguos mayas

Leyenda de Edzná, municipio de Campeche, Campeche

  • El Cadejo

Leyenda de Tapachula, Chiapas

  • El columpio del diablo

Leyenda de Cerocahui, municipio de Urique, Chihuahua

  • Misterios en la plaza de Santo Domingo

Leyenda de Ciudad de México

  • El diablo en el Santo Madero

Leyenda de Parras de la Fuente, Coahuila

  • El ánima vengativa de La María

Leyenda de Comala, Colima

  • Una mano misteriosa

Leyenda de Hacienda La Loma, municipio de Lerdo, Durango

  • El fantasma de un albañil triturado

Leyenda de Ecatepec, Estado de México

  • Los pálidos vienen marchando

Leyenda de San José de Iturbide, Guanajuato

  • La Chaneca

Leyenda de San Luis Acatlán, Guerrero

  • Las ánimas que entran a escuchar misa

Leyenda de Acatlán, Hidalgo

  • El charro sin cabeza

Leyenda de Yahualica, Jalisco


Leyenda de Los Dolores, municipio de Contepec, Michoacán

  • Los ahorcados en la casa maldita

Leyenda de Jiutepec, Morelos

  • Una mujer vestida de blanco

Leyenda de San Blas, Nayarit

  • Estuvieron un año en el mundo de los muertos

Leyenda de Monterrey sucedida en Linares, Nuevo León

  • La Matlazigua

Leyenda de Tlaxiaco, Oaxaca

  • La dama del lago

Leyenda de San Antonio Chautla, municipio de San Salvador el Verde, Puebla

  • Dos mujeres vestidas de negro

Leyenda de El Zamorano, municipio de Colón, Querétaro

  • Un barco fantasma

Leyenda de Cozumel, Quintana Roo

  • La Maltos

Leyenda de San Luis Potosí, SLP

  • El monje del túnel

Leyenda de El Fuerte, Sinaloa

  • El Cacarizo

Leyenda del Desierto de Sonora, Sonora

  • La Llorona y el Judío errante

Leyenda de Macuspana, Tabasco

  • Los fantasmas del “castillo”

Leyenda de Nueva Apolonia, municipio de El Mante, Tamaulipas

  • La Hoyanca y los dominios del diablo

Leyenda de Sanctorum, Tlaxcala

  • La Llorona

Leyenda de Antigua, municipio de Cardel, Veracruz

  • El cura sin cabeza

Leyenda de Mérida, Yucatán

  • Misterios y fantasmas jerezanos
Leyenda de Jerez, Zacatecas

jueves, 4 de febrero de 2016

Leyendas de México: Chucho el Roto




CHUCHO “EL ROTO”
Leyenda escuchada en Veracruz


Tengo entendido que a Chucho el Roto lo apresaron allá en Texcoco, cerca de la capital (Distrito Federal), y luego lo llevaron a una cárcel en Pachuca, pero de allá se les peló –siempre se pelaba– y cuando lo volvieron agarrar se lo trajeran acá a Veracruz y lo encarcelaron en la prisión de San Juan de Ulúa, que era la más gacha de aquel tiempo –explica el Sr. Matías Hernández–. Hasta hicieron una película en blanco y negro que a muchos nos tocó ver y más o menos ahí explicaban la vida y la muerte de Chucho el Roto, y así se hizo la leyenda. (Leyenda recopilada por Homero Adame.)

Allá en San Juan de Ulúa estuvo un tiempo y dicen que hubo un carcelero, Simón Palomo se llamaba él, que le ayudó a Chucho el Roto para que se escapara en una lancha, pero lo pescaron nomás llegando a la orilla, aquí en el puerto. Le tiraron balazos y quedó muy mal herido y no sé si esa misma noche o dos que tres días después se murió. Ya lo checaron y las autoridades dijeron que sí estaba muerto y lo metieron en una caja para mandar el cadáver a México en tren para que allá le hicieran la autopsia. El tren llegó a México –las autoridades de allá ya lo esperaban con mucho alboroto y mucha gente también– y cuando abrieron la caja no había nada. N’ombre, ese sí fue un gran alboroto y por más que investigaron nunca se supo qué pasó. Nunca se supo si Chucho el Roto se había hecho el muerto para escaparse o si alguien lo sacó muerto para que siguiera la leyenda, y la leyenda sigue porque de esto estamos hablando, ¿eh? (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.)


Jesús Arriaga fue el nombre verdadero de Chucho el Roto, a quien también se le conocía como el “Bandido generoso” por ayudar a los pobres con lo que robaba (una especie de Robin Hood a la mexicana).

Jesús Arriaga fue originario de Santa Ana Chiautempan, Tlaxcala, en 1585; otras versiones afirman que nació en Arriaga, Querétaro, donde se le recuerda y existe una casa que, se dice, fue de él y en la cual se han descubierto tesoros que, también se dice, fueron producto de sus fechorías y ocultados por él mismo.

Se dice que comenzó su vida productiva como un humilde carpintero, y enamoró y a Matilde de Frizac, sobrina de un millonario de la zona, quien no estaba de acuerdo con esa relación por pertenecer a clases sociales diferentes. Cuando ella tuvo una hija de Jesús Arriaga, su tío lo acusó de algo y lo enviaron a la cárcel de Belem, en el Distrito Federal y luego trasladado a San Juan de Ulúa, de donde escapó una vez. Así empezó su vida de bandido y años más tarde fue capturado de nuevo y encarcelado de nueva cuenta en San Juan de Ulúa.

Según la historia oficial, Chucho el Roto fue fusilado alrededor de 1910, casi al estallido de la Revolución mexicana. Ahora bien, según la leyenda, no murió fusilado porque o logró escapar o el gobierno le dio el indulto o alguien robó su cadáver.


Nota: la foto del preso fue tomada del sitio de Internet chilango.com. Que el enlace sirva de agradecimiento a sus administradores.