Buscar en este blog

Mostrando las entradas con la etiqueta Leyendas de brujas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Leyendas de brujas. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de enero de 2026

miércoles, 9 de julio de 2025

Leyendas de Sonora: Una mujer nagual


LA DOÑA DE BÁCUM
(Leyenda de Bácum, Sonora)


Y de esto que te digo, anduve en aquel tiempo en Sinaloa y en Sonora principalmente porque andábamos en la misión por aquellos rumbos. Sí, sí estuve en Hermosillo pero no me acuerdo que me hayan platicado los compañeros de allá leyendas de la ciudad, pero teníamos una conocida que había trabajado con una señora en Bácum, un pueblo yaqui por ahí cerca de [Ciudad] Obregón, y ella nos recomendó que fuéramos a platicar de la religión [mormón] con esa señora. Y fuimos entre la curiosidad y el deseo de hablarle de nuestras propuestas; la curiosidad era porque, según la leyenda, esa señora era bruja de las que se convierten en animales. Lo cierto es que sí era curandera y muy conocida en esa región. No recuerdo su nombre y obviamente no le gustaba que le dijeran bruja pero era la doña... la doña no me acuerdo qué –recuerda David González Milán, terapeuta radicado en San Luis Potosí.
   Fuimos la primera vez y nos recibió y estuvimos platicando un rato. Volvimos varias veces y siempre nos recibió muy bien y nos escuchaba y nos inquiría sobre nuestras propuestas y hasta nos invitó a comer dos veces. La señora que nos la había recomendado, que había trabajado con ella y que nos había platicado que esta doña era bruja, hasta se sorprendió de que nos haya invitado a comer. Pero el caso es que nunca nos dejó pasar a una habitación en donde supuestamente tenía animales disecados, los animales en los que ella se convertía o se convierte: un perro, un águila y parece que hasta un venado. O sea que ella se convertía en las noches en alguno de esos animales dependiendo del trabajo que tuviera que hacer.
   Es que dicen que en aquella región las personas que saben de esto de la brujería, y más los indios yaqui, tienen ese conocimiento de convertirse en ciertos animales. A pesar de que la mayoría de los yaquis son personas muy cerradas y así como que te escuchan pero la verdad no te están haciendo caso, esta doña siempre fue muy amable y una vez ya entrado en confianza yo le pregunté que si era bruja y ella me contestó con otra pregunta sobre mi religión que no me dio opción para seguirle preguntando. (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.)
   Te digo, ella era y quizá sigue siendo muy conocida en aquella región y mucha gente la procuraba para solicitarle servicios de curandera. De esto fue hace más de 20 años y en aquel tiempo parte de la leyenda era que esta doña se mantenía siempre igual, más o menos con una apariencia madura de una mujer de unos 50 años, pero según la gente, con la que nosotros platicamos, nos decían que ella se conservaba siempre igual. Han pasado más de 20 años y yo no he vuelto por aquellos rumbos y no sé si todavía viva la doña y si se siga manteniendo con esa misma apariencia madura pero no de vieja. Era una mujer muy amable, a pesar de lo que se decía de ella y de que fuera yaqui.

El pueblo de Bácum es uno de los ocho tradicionales pueblos de los yaquis y fue fundado en 1617 por los misioneros jesuitas Andrés Pérez de Rivas y Tomás Basilio, con el nombre de Santa Rosa de Bácum, y con la categoría de Pueblo de Misión teniendo como lugar de visita a Cócorit. En la lengua yaqui Bácum significa “lago” o “agua estancada”.

Notas:
1. La foto de la iglesia de Bácum fue tomada del sitio de Internet Pueblos América con el crédito a su autor Charmar. Que el enlace sirva de agradecimiento.
2. La imagen del venado fue tomada del sitio de Internet DiCYT. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
3. La imagen del mapa con la ubicación de Bácum fue tomada de la página de Enciclopedia de los municipios y delegaciones de México. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.

Puedes encontrar más leyendas de Sonora o de México en algunos libros del investigador Homero Adame disponibles en Amazon, por ejemplo, accede a la coleccción en este enlace: Biblioteca Homero Adame : mitos y leyendas mexicanas.

O bien, ve directamente a uno de sus libros más recientes, precisamente en el cual se publicó esta leyenda de la bruja sonorense: Mitos y leyendas del norte de México.




miércoles, 26 de febrero de 2025

Leyenda de Acapulco, Guerrero: El Caleuche


EL CALEUCHE, UN BARCO FANTASMAL

En el puerto de Acapulco cuentan una vieja leyenda originaria del sur de Chile que habla de un barco fantasmal conocido como el Caleuche. No se sabe cuándo ni cómo llegó esa leyenda a las costas guerrerenses, pero muchos pescadores y bañistas de diferentes épocas afirman que cuando al amanecer hay niebla en el mar o hay bruma en la noche, se ve el viejo navío sobre las olas y se oye el crujir de los mastiles.


En muchas partes del mundo se habla de famosos barcos espectrales, como el Holandés errante (Flying Dutchman) o el Mary Celeste, barcos fantasmales que se hundieron por causa de alguna tormenta, pero siguen navegando los mares del tiempo. En Chile y también en las costas mexicanas el Caleuche es un barco espectral que, a decir de muchos, es antiguo, de velas rojas como encendidas por un fuego invisible que hechizan incluso al más incrédulo; un barco tripulado por brujos poderosos que seducen a los hombres codiciosos con promesas de riquezas inimaginables, aunque en realidad, lo único que ofrecen es condena eterna al robarles el alma. Quienes se han aventurado a alcanzar y abordar el barco fantasma han desaparecido para siempre, pero viven en otra realidad como criaturas deformes condenadas a navegar para siempre a bordo del Caleuche y bordear las costas del océano Pacífico en pos de más almas.

Algunos, sin embargo, se han salvado y han regresado del embrujo, pero son gente que ha perdido la razón, que tiene la mirada perdida como si hubieran dejado algo más que sus recuerdos en aquel barco y son ellos los que cuentan historias terroríficas más que fantásticas a bordo del Caleuche.

Nota: la foto fue tomada de nauticalchannel.es. Que el enlace sirva de crédito a su creador.

===================

¿Buscas más leyendas de misterio? En Amazon hay libros de Homero Adame con el tema de mitología, leyendas y tradición oral de varias partes de México. Sigue el enlace para acceder a la colección:

Biblioteca Homero Adame : mitos y leyendas mexicanas

O bien, ve directamente a una de sus obras más recientes:

Mitos y leyendas del norte de México

sábado, 8 de julio de 2023

Leyendas tamaulipecas: La bola de fuego y otros misterios

Pos aquí se cuentan muchas cosas de la hacienda (de la Meza, en el municipio de Hidalgo, Tamps)), pos como usted se puede dar cuenta, la casa esa ya es muy vieja. Pero mire, que lo que yo le voy a contar es cierto porque a mí me pasó hace muchos años. Y lo recuerdo como si hubiera sido anoche mismo.

Yo antes vivía allá arriba, cerca del caserón viejo. Ya estaba en ruinas. Venía caminando una tarde, ya estaba obscuro; el sol se había metido hacía un buen rato. Iba pasando cerca de la iglesita cuando de pronto que veo como una luz que venía del cielo. (Leyenda publicada por Homero Adame).


Me fijé bien y era como una bola de fuego, así de grandota, y que me asusto, pos venía cayendo y pensé que a lo mejor me daba a mí mero. Pero nada, que la bolota esa se mete a la iglesia, por la parte de atrás allá donde está la cúpula. Y fíjese que no hizo ni ruido cuando cayó. 
Antes todavía la iglesia tenía techo. No, ahora ya está caído. La bola esa se metió por una cosa como chimenea pequeña que hay. Yo me quise asomar por una rendija pa' ver qué era, pero no vi nada.

Les platiqué a mis amigos, pero todos dijeron que yo había andado borracho de seguro, que por eso había asegurado decir lo que vi. Bueno, déjeme decirle, resulta que días después de aquello, andaban unos amigos conmigo y se nos hizo de noche. Yo y otro nos fuimos pa' nuestras casas, pero el otro que andaba con nosotros dijo que él se iba a meter a dormir en la iglesia. Como hacía frío esa noche, y adentro no hacía chiflón, pos este muchacho se metió. Al día siguiente nos platicó que toda la noche sentía que alguien le quitaba el poncho, que le jalaban las botas y que hasta lo pellizcaban. Pero que él creía que éramos uno de nosotros o los dos. Diji que toda la noche nos estuvo diciendo: “Ya no estén jodiendo, déjenme dormir”. (Leyenda tomada de un blog de Homero Adame).

¿A poco cree usted que ese amigo nos creyó cuando le dijimos que nosotros no habíamos estado molestándolo porque estábamos bien recogidos en nuestras casas? No, ¡qué va!, no nos creyó. Pero por Dios santito que ni yo ni el otro fuimos a la iglesia en la noche. Han de haber sido las ánimas que lo molestaban. Y él creía que éramos nosotros.

Nota: esta leyenda fue publicada en mi libro Mitos, cuentos y leyendas. Tradición oral de Nuevo León por Ediciones Castillo, en Monterrey, 1998.


miércoles, 1 de enero de 2020

Leyendas mexicanas: Brujería y curanderismo


BRUJERÍA Y CURANDEROS
(Versión escuchada en Tacámbaro, Michoacán)

Sí, sí es cierto de que acá por estos rumbos hay gente que sabe de otras cosas que los médicos no saben. Hay hartas brujas y también curanderos. Los curanderos conocen cosas raras que sí curan, como por ejemplo recetan que tomando caldo de ardilla prieta –que se da en los cerros donde hay piña– uno se cura del asma. También frotándose aguarrás se cura uno del asma –dice don Martín, pescador y vigilante de la laguna.
             No, pero hay otras cosas que son malas. Mire, hay unas gentes que viven de aquel lado [de la laguna] que le hacen a la magia mala. A mí me han afectado por cuestiones de la envidia. Mire, una vez venía yo pasando por ahí ya casi de noche cuando vi que una de las muchachas de esa gente estaba ahí sentada mirándome; estaba mirándome muy feo y que de repente me echa una luz como de una lámpara que me dejó casi ciego. Venía yo lejos y esa luz me quemó los ojos, pero no era luz de una lámpara normal –quién sabe qué sería–. Me puse muy malo y no hubo doctor que me pudiera ayudar, y entonces mejor fui con un curandero que sí supo de dónde venía el problema y él me curó. Él me dijo que aquella muchacha me había hecho brujería.
             Esa fue una vez. Aquí le cuento otra: esas mismas gentes me volvieron a echar una brujería. Andaba yo con un dolor de espalda que nada me lo quitaba y ya ni caminar podía, entonces fui con el curandero –Martín se llamaba él, así como yo– y ya me revisó y me dijo cuál era el problema y me dijo que con tres curadas me iba yo a curar. A la primera curada que me dio salí yo caminando, aunque con la ayuda de una sobrina y mi señora, pero no va creer que a la tercera curada quedé como nuevo. Luego supe que se murió el hombre, sí, don Martín se murió porque tenía otros trabajos muy pesados también.
             Tiempo después me volvieron a echar otra brujería, pero ya no estaba don Martín para ir con él, así que fui con una mujer, doña Lupe, que también sabe de eso. Andaba yo que no podía ni acostarme porque sentía que traía puras estacas en la espalda, como aguates, que hasta tenía que dormir así como empinado. Entonces fui con ella y sin decirle nada ya me pasó y me dijo, “A ver, siéntate ahí y deja revisarte.” Ya me senté yo y nomás me tocó en la espalda y que me dice: “Ay, hijo, con razón estás malo. Mira nomás, estás todo tachueleado.” Y qué cree, no era que yo trajera las tachuelas en la espalda, sino que aquellas gentes malas tenían un monito de trapo todo tachueleado y era así que me estaban haciendo la brujería. Ya luego me explicó que el monito lo tenían enterrado entre una camerina (?) y que una sobrina mía lo iba encontrar. Y, sí, una sobrina lo encontró entre la camerina y tenía 14 clavos ese muñeco. Ya luego quemé el monito ese y guardé los clavos, como me pidió doña Lupe, y desde entonces me curé del problema que le digo, de la brujería, pues. (Leyenda de Homero Adame encontrada en su blog.)
             Deje eso. Hay otras cosas muy feas que se cuentan acá en Tacámbaro. Mire, he oído yo que en el panteón hay personas que las han oído gritar a las 72 horas de que los sepultaron. Es que son cosas de la brujería, o sea que embrujan a alguien y así como que se muere. Lo velan, le dan su misa de cuerpo presente y luego lo entierran, pero a las 72 horas despierta y como se da cuenta que ya está enterrado, pues ahora sí que se muere de la asfixia y del terror de estar enterrado vivo. Entonces ya cuando los que oyeron a la persona gritar van y dan fe a la Presidencia, cuando ya vienen abrir la tumba encuentran al muerto todo revolcado, rasguñado de la desesperación y ya muerto porque se ahogó por falta de aire. Ya le digo, las cosas de la magia negra son muy horribles.

Nota: las imágenes que acompañan esta leyenda de Tácambaro fueron tomadas de Internet, del sitio Tips para tu viaje. Que el enlace sirva como agradecimiento y crédito a sus creadores.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Leyendas oaxaqueñas: Los gigantes de Dainzú


LAS PIRÁMIDES DE LOS GIGANTES
(Leyenda de Dainzú, municipio de San Jerónimo Tlacochahuaya, Oaxaca)

Hartas, hay hartas pirámides por todas partes. Casi todo el turista va pa’ Mitla –muy bonitas, muy arregladas–, o pa’ las de Monte Albán. ¿Ya conocen p’állá? [...] Tan rechulas esas pirámides. Yo una vez jui a conocelas, me llevó uno de mis muchachos y me gustaron pero bastante. Luego están estas de acá, las de Yagul, ¿vedá?, pero no va tanto turista. Ellos ganan pa’ Mitla mejor. Y aquí en Dainzú vienen menos; son muy pocas las gentes como ustedes que vienen hasta acá y quieren saber –dice don Alfredo, un campesino como de 80 años. (Leyenda publicada en un blog de Homero Adame.)
   Hay cosas que sabemos por pláticas de la gente de ayer. Miren bien ese cerro qu’está allá. ¿Qué ven? ¡Es una pirámide! ¿Si le hallan la forma? [...] Bueno, esa decían los viejitos de ayer qu’era una pirámide qu’hicieron los gigantes. Mírenla, mírenla bien, sí es de los gigantes porqu’es más grande que las de Mitla o las de Monte Albán, ¿vedá?

   [...] Bueno, decían qu’esos gigantes andaban en esta tierra antes de las lluvias. Dicen que las lluvias los ahogó a todos todos, y nomás quedaron las cosas qu’ellos hicieron, las pirámides como esa que las gentes d’estudio afirman qu’es un cerro nomás. Pero sí sabemos nosotros que aquí hubo gigantes porque nos hemos hallado huesos d’ellos enterrados. Miren, huesos d’este vuelo (como un metro) que son d’esta parte (el antebrazo). Y muelas grandototas, y costillas así de grandotas (como un metro). ¿De qué eran? ¡Pos de los gigantes! ¿De quién más, eh? (Blog de leyendas de Homero Adame.)


   Pero hay otras cosas que la gente no sabe porque no platican con la gente de ayer. Esa pirámide dicen qu’era donde venían antes los brujos zapotecos pa’ sacar conocimientos pa’ su magia. Entonces ellos sí sabían qu’ésta era una pirámide de más antes, y sabían que los gigantes tenían conociecia [sic] de la magia, de otra magia. Pero todo eso ya se acabó. Los brujos zapotecos ya no vienen p’acá; a lo mejor ganan p’otros rumbos pa’ lo mismo. O a lo mejor se dieron cuenta qu’esta magia d’esta pirámide ya no les servía o que ya no podían sacarle provecho porque, han de saber ustedes, todo se acaba, y a lo mejor la magia de aquí se acabó también o será que la gente di’ora ya no le sabe a esa magia.

Notas:
1. Dainzu en zapoteco quiere decir «Cerro del Órgano», esto debido a la abundancia de esa especie de cactáceas. La fecha aproximada considerada para el inicio de este asentamiento es el año 600 a.C. Los vestigios están integrados en una gran unidad arquitectónica que va hasta la población de Macuilxochitl. A lo largo de este trayecto se encuentran varios mogotes y el cerro llamado «la Fortaleza» en donde se ubica la base de un centro ceremonial. (Texto de Homero Adame.)
2. La foto panorámica de Dainzú, con un cerro alto al fondo, fue tomada del sitio de Internet Oaxaca es. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
3. La imagen firmada por Lorena Cassacy fue tomada del sitio de Internet Hive mind. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.

- - - - - - - - - - - -

Disfruta de más relatos de Oaxaca o de México en otros libros del investigador Homero Adame disponibles en Amazon, por ejemplo, accede a la coleccción en este enlace:

Biblioteca Homero Adame : mitos y leyendas mexicanas


O bien, ve directamente a una de sus obras más recientes:

Mitos y leyendas del norte de México


jueves, 4 de abril de 2019

Leyenda de huicholes: Una maldición


LA MALDICIÓN DE UN MARAAKÁME
(Leyenda de Poblazón, municipio de Catorce, SLP)

Bueno, aquí no es exactamente pasadero de los huicholes; ellos más bien tienen su ruta más abajo y suben a su cerro quemado por aquel lado de la sierrita. Pero como desde siempre los hemos visto –digamos que allá por la estación [Catorce], o en Coronado o en Wadley, que también es estación–, pues nosotros nos enteramos de cosas de ellos. Pero acá nosotros tenemos una plática, que ya platicaban los viejitos de más antes, de un brujo de los huicholes que puso una maldición –anticipa el Sr. Asunción Mata Colunga, de   Poblazón, municipio de Catorce.

Resulta que cuando las minas de plata de buena ley estaban en pujanza, andaban los encomenderos muy bravos atrapando indios para hacerlos esclavos y que trabajaran en las minas de Catorce, de La Luz y hasta de [Villa de] la Paz; muy méndigos esos encomenderos. Entonces resulta que venían los huicholes en grupo, todos ajilados, porque andaban cortando esa biznaguita que le mentan “peyote”, y un encomendero español los atrapó para llevarlos a las minas –creo que era el capataz de “La Purísima” o “San Agustín”, unas minas de mucha bonanza–. Pero primero se armó el pleito, pero como los huicholes son muy pacíficos, entonces los atraparon bien facilito. (Blog de Homero Adame.)

Bueno, la cosa estuvo en que entre los esclavos andaba el brujo de ese grupo de huicholes, y sabrá Dios nuestro Señor qué habrá dicho el brujo aquél en su idioma, que al poco tiempo se acabó toda la pujanza de las minas. No’mbre, nos platicaban los viejitos que el Real se quedó bien solo, todo abandonado, porque la plata se desapareció –o se habrá escondido– y todo por la maldición que echó ese brujo huichol que le digo. (Recopilación de Homero Adame.)

No, esas son cosas que uno no entiende, pero muy fuertes las cosas que saben los brujos, y más las de los huicholes porque ellos se comunican con muchos espíritus y los espíritus de la tierra, del agua, del viento, del peyote los escuchan.


La palabra maraakáme en lengua huichol o wirrárika significa chamán o guía, y se le atribuye al sabio de una comunidad, que por sabio no necesariamente es un “brujo”, según el contexto e interpretación que en lugares cristianos se les da. En las sierras donde habitan los huicholes seguramente existen infinidad de historias sobre sus chamanes, pero no parecen ser comunes en los pueblos del Altiplano potosino. Por tal motivo, el relato que acabamos de leer resulta muy interesante, ya que nos habla de un brujo (sin duda un maraakáme) y una maldición tan fuerte que acabó con la riqueza de Real de Catorce.

viernes, 3 de agosto de 2018

Leyendas de Zacatecas: El hacedor de lluvia

EL HACEDOR DE LLUVIA
(Leyenda de Villa de Cos, Zacatecas)


Aquí es una tierra muy seca, pero hay aguajes de la antigua hacienda de Illescas, de la de Sierra Hermosa y hasta de la de Guanamé; aquí pues es el desierto y no es muy llovedor, ¿verdad? Pero cuentan que mucho más antes había gente que sabía traer la lluvia. Como por ejemplo hubo un hombre, que yo creo que era indio de no sé qué tribu –porque antes había aquí varias tribus, unos de Zacatecas [zacatecos o caxcanes] y otros de por el rumbo aquí del estado de San Luis [huachichiles]–. Entonces dicen que los hacendados de Illescas mandaban traer a uno de esos hombres que vivía en un ranchito serrano de Villa de Cos –está del lado zacatecano– para que hiciera llover y se llenaran los aguajes porque había temporadas muy largas de sequías muy duras –explica la Sra. Inés Sosa Dominguéz, radicada en Santo Domingo, SLP.

   Este hombre sabía las danzas de la lluvia. Pero eran danzas no como de los matachines o las pastorelas que van a Catorce a las festividades de San Panchito, o los matachines que bailan aquí el 4 de agosto en la fiesta patronal. No, ese hombre que le digo era pues hacedor de lluvia porque él sabía bailar, y dicen que lo llevaban primero a la hacienda y luego a los aguajes de la hacienda. Aquí mero en Santo Domingo estaba uno de los aguajes –todavía quedan partes de las ruinas del aguaje que le digo, vaya a verlo al ratito, está de aquel lado–. Entonces ese indio zacatecano –habrá sido huichol a lo mejor–iba a los pueblos y las haciendas y ponía sus no sé, serían monitos o las plumas de algunas aves, y luego prendía candelas y que hacía un círculo con braceros y que echaba una plantita seca que creo le llaman «istafiate». Y el hombre se ponía a bailar con sus cascabeles aquí en las pantorrillas y tocaba un tamborcito. Bailaba, bailaba y bailaba toda la tarde cuando había tarde de nubes, y ya para cuando empezaba a pardear la tarde, cuando se metía el sol, empezaban los rayos y los truenos y es cuando él echaba más hojitas del istafiate ese que le digo en los braceros y de rato empezaba la lluvia. ¡Y eran aguaceros, grandes aguaceros de los que ya no se ven!, pero tampoco eran culebras, de esas culebras de agua; eran lluvias fuertes que se lograban gracias al conocimiento –o sería la magia– de ese indio del rumbo de Zacatecas que le digo. Pero se acabó o se habrá muerto o quién sabe qué habrá sido de él porque de esto que le digo fue hace muchos años, muchos muchos años. Entonces a lo mejor ya no quedó alguien que siguiera la costumbre de él o alguien a quien él le haya pasado el conocimiento ese de hacer llover. Y pues se acabó él y luego se acabaron las haciendas, y los aguajes pues ya quedaron abandonados y con eso se acabó la lluvia que este señor sabía traer. (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.)
            Y ahora las lluvias vienen nomás de vez en cuando, pero ya no tanto como en aquel tiempo cuando ese hombre que le digo sabía cómo organizar las nubes para que cayera el agua e inundara todo este rumbo y llenara los aguajes.

Los llamados «graniceros» o «teciutleros» (cuyo origen viene de los teciuhtlazque nahuas) son personas que, entre otras funciones, tienen el conocimiento para hacer llover y todavía en la actualidad existen por doquier. La narración que tenemos enseguida nos habla de un granicero, y sus rituales, que era contratado para traer los chubascos a la región de Villa de Cos, Zacatecas y Santo Domingo, SLP, una de las más áridas del Altiplano. No sabemos a cuál etnia haya pertenecido, pero entre corchetes pusimos las posibilidades.



Para leer más sobre los huachichiles, Mitos y leyendas de huachichiles, en su segunda edición de 2024, tiene relatos inéditos que Homero Adame recopiló tiempo después de la primera edición (en 2008) durante sus recorridos por las semi desérticas llanuras altiplanenses; relatos que aluden directamente a los huachichiles, grupo del cual poco se sabe, pero Homero Adame nos da una muestra a través de la óptica legendaria, área que le es muy conocida. Debemos recordar que la historia conocida es la versión de los vencedores, sin embargo, gracias a estos relatos y leyendas recopiladas por el también  “arqueólogo de la tradición oral” podemos dar un atisbo de la vida y las creencias de los vencidos.Y para dar un cierre inesperado a este trabajo, el también escritor y novelista incluyó un relato adicional, obra de su pluma, de su creatividad literaria y de su fascinación por los huachichiles; relato que nos permite imaginar cómo eran estos habitantes del ayer, cómo vivían, cuáles eran sus idiosincrasias y muchas cosas más. 

El libro está disponible en Amazon, siguendo estos enlaces:

Huachichiles formato digital (Kindle)     y     Huachichiles para impreso




sábado, 17 de junio de 2017

Leyendas de Baja California Sur: Un brujo


UN BRUJO QUE INVOCA A LOS ESPÍRITUS DEL VIENTO
Leyenda de Mulegé, Baja California Sur

Tengo un chaval que le gusta harto el rollo ese de la aventura, del turismo de aventura. Ahora en Semana Santa se fue con sus camaradas allá a Baja California y se llevaron sus bicicletas de montaña. Allá se estuvieron todas las vacaciones y me cuenta que se quedan a dormir allí donde les da la noche y por eso siempre cargan con sus mochilas y llevan tienda de campaña. Cuando regresó nos estuvo platicando de las aventuras de ellos y pues ya esas pláticas que nos platica son comunes porque han andado ellos en muchas partes y más o menos nos platica luego de dónde anduvieron y los lugares que recorrieron y cosas de esas. Pero nos platicó algo que se me hizo como muy interesante de allá de Baja California porque dice que andaban en la sierra de San Francisco y ya se les estaba haciendo de noche y a un señor le preguntaron cómo llegar a alguna parte porque parece que allá hay poca agua y siempre ellos procuran acampar cerca de donde haya agua, un río, un arroyo, y el señor les dijo que estaban cerca de unos charcos o algo así. Y también les dijo que si querían ir a conocer una cueva con pinturas de la prehistoria que los podía llevar pero hasta la mañana siguiente. Los muchachos dijeron que sí y así quedaron – cuenta el Sr. Ángel Mario Macías, un comerciante de la Ciudad de México.
  En la mañana temprano llegó el señor éste en una mula y todos se fueron rumbo esa cueva; los muchachos en bicicleta y el señor en su mula. Me dijo mi chaval que está retirado, pero que les gustó mucho porque en las paredes de las cuevas hay hartas pinturas que dejaron los indios.
  [...] No, no sé cuáles indios hayan sido; eso no me lo dijo él. El asunto estuvo en que luego el guía que llevaban ahí les estuvo explicando eso de las pinturas y también les contó que por ahí cerca vive un indio que sabe muchas cosas, algo así como un brujo o un curandero y a los muchachos les dio curiosidad pero ya no fueron. Según nos platicó que según esto ese chamán o lo que sea cura con el viento, con el aire, y cura así porque es la manera cómo curan los curanderos de esa tribu –pienso yo–. Según esto, cuando llega gente a buscar a ese indio para que les ayude, él lleva a uno a una peña y lo sienta ahí en la tarde, en pelotas completito, y espera hasta que el viento empiece a soplar y es cuando el brujo comienza hacer sus cosas. El guía les explicó a mi chaval y a sus camaradas que ese brujo canta, que echa humazos y que ahí tiene a la persona así sin ropa aunque haga frío y habla con los espíritus del viento y los espíritus del viento le quitan el mal a la persona. (Leyenda de Homero Adame.)
  Se me hizo harto interesante esto que le estoy contando y quién sabe si sea cierto porque, usted sabe, uno por acá ha oído hablar de curanderas, así de brujas y de naguales, y también las ha procurado para alguna barrida, un mal de ojo, un mal de aire y cosas de esas que la ciencia no puede explicar, pero yo nunca había oído de nadie que hable con los espíritus del viento y se me hizo interesante de a tiro.


Aunque el narrador no precisa el grupo étnico al cual pertenece el curandero, es posible que se trate del cochimí, una etnia en vías de extinción por su escaso número de parlantes. Debido a ciertas tradiciones y creencias se estima que los cochimí tienen relación sanguínea o cultural con los pomo, un grupo étnico que habita en el centro–norte de California, en los Estados Unidos.

Nota: las imágenes fueron tomadas de Internet. Que los enlaces sirvan de agradecimiento y crédito a sus autores: Ruta de ciclismo de montaña y Playa de Mulegé.

====== ====== ======

Si buscas más historias o leyendas bajacalifornianas o mexicanas, te recomendamos buscar en algunos libros del investigador Homero Adame que están disponibles en Amazon, por ejemplo, accede a la coleccción en este enlace:

Biblioteca Homero Adame : mitos y leyendas mexicanas


O bien, ve directamente a una de sus obras más recientes que incluye relatos de Baja California Sur:

Mitos y leyendas del norte de México



lunes, 8 de agosto de 2016

La Virgen de la Purísima Concepción y las brujas de Albarcones





ALBARCONES

Ubicación:                 Albarcones.
Municipio:                Doctor Arroyo, Nuevo León.
Giro económico:      agrícola y ganadero; también ixtlero durante su última etapa
                                    como hacienda antes de la repartición ejidal.
Distancias:                340 km de Monterrey.
                                     km al suroeste de la cabecera municipal.

Nota: algunos textos y mapas la escriben como Albercones, mientras que en documentos antiguos se escribía con v, Alvarcones. Se dice que el nombre de Albarcones se refiere a extensión (¿de abarcar?). Erróneamente se escribe también como Albercones bajo la creencia de que había muchas albercas o pozas, lo cual es incorrecto porque esta región es muy árida y existían pocos aguajes.

==============

¿Buscas más leyendas de haciendas? En Amazon hay libros de Homero Adame con el tema de la historia documentada, así como las historias que se cuentan y las leyendas de muchas haciendas. Sigue el enlace para acceder a la colección:

Biblioteca Homero Adame : haciendas e historias


O bien, ve directamente a una de sus obras más recientes:

Haciendas del Altiplano...




Cabe añadir que en 2022, Homero Adame publicó Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León. Regiones Citrícola y Sur, libro cuyos antecedentes son Leyendas, relatos, costumbres y tradiciones de Nuevo León (Ed. Font. 2005), Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León (Ed. Font. 2005) el cual fue, a su vez, una edición corregida, aumentada y mejorada de Mitos, cuentos y leyendas regionales – tradición oral de Nuevo León, originalmente publicada por Ediciones Castillo en 1998.


Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León. Regiones Citrícola y Sur
 (Guadalajara. 2022) contiene exclusivamente relatos de doce municipios neoleoneses, seis de ellos ubicados en la Región Citrícola y, otros seis, en la Región Sur. Está compuesto por tres capítulos: 1. Mitos, 2. Cuentos y 3. Leyendas; este último subdivido por épocas y temas: a) Leyendas con contenido prehispánico, b) Leyendas coloniales de santos y vírgenes, c) Leyendas de aparecidos y fantasmas, d) Leyendas de brujas y curanderos, e) Leyendas de cementerios y f) Leyendas de tesoros. Más aún: en este tratado el autor presenta cada relato recreando el habla de zonas rurales y serranas de Nuevo León, donde se usa un lenguaje sencillo, pero con vocablos y locuciones poco comunes o desconocidas en otras regiones del país o en las urbes.

Cabe destacar que más allá del relato, Homero Adame analiza el contenido de cada leyenda y encuentra simbolismos, hierofanías, elementos teogónicos del pensamiento desde el tiempo mítico y, de tal modo, sitúa a estas regiones neoleonesas en el contexto de la mitología universal.

La aclamada obra Mitos, cuentos y leyendas de Nuevo León. Regiones Citrícola y Sur, está disponible en librerías y también en Amazon, tanto en formato digital (Kindle) como en formato impreso o formato papel.

https://www.amazon.com.mx/Mitos-cuentos-leyendas-Nuevo-Le%C3%B3n/dp/6072930409/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=


Encuentra más leyendas de Nuevo León o de México en otros libros del investigador Homero Adame disponibles en Amazon, por ejemplo, accede a la coleccción en este enlace: Biblioteca Homero Adame : mitos y leyendas mexicanas.

O bien, ve directamente a uno de sus libros más recientes: Mitos y leyendas del norte de México.