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domingo, 3 de marzo de 2019

Leyendas de Sinaloa: La cueva del diablo


LA CUEVA DEL DIABLO
(Leyenda de Mazatlán, Sinaloa)


Allá en el malecón de Mazatlán hay un lugar muy famoso que es una cueva y le llaman “La cueva del diablo” –dice Georgina Gpe. Gómez Gámez, radicada en León, Gto–. Según la leyenda, se supone que esa cueva llegaba hasta el centro de la tierra, al mero punto donde vive el Diablo. Entonces cuando nosotras estábamos chiquitas y para que no nos portáramos mal siempre nos decían: “Te voy a llevar a la cueva del diablo.”
   De hecho ahora esa parte de Mazatlán abarca el área donde hacen el carnaval. Es una vía bastante larga donde se hace como cantina, o sea hay carpas vendiendo cerveza y tienen música a cada 100 metros –siempre hay un grupo de música diferente–. Ahora a la entrada de la cueva ya le pusieron una puerta de herrería blanca con sus barrotes que, de hecho, tienen el trinche del diablito como decoración y durante el carnaval ahí es utilizado por la policía para meter a la gente y a los borrachos que andan echando pleito. O sea que ahí los dejan, digamos como encarcelados, por un rato hasta que se les baje la borrachera y luego ya puedan salir y se vayan a sus casas sin seguir portándose mal. Es como un castigo pero también parte del carnaval para que los revoltosos se aplaquen. (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.)
   Quién sabe si en verdad sea una cueva muy profunda, pero siempre se ha dicho que ahí se apareció el Diablo hace muchísimo tiempo y que por eso la cueva está encantada. Siempre se nos ha hecho creer que adentro de la cueva existen bifurcaciones o túneles que llegan hasta el centro la tierra. Yo no he sabido de algún explorador que se haya metido a esas profundidades, en caso de que su existencia sea cierta, para descubrir qué hay allá abajo.
   Esa cueva está sobre el malecón, por el rumbo de Olas Altas que es la parte más vieja de Mazatlán, en la punta antes de llegar al cerro. Hay muchas lomas por ahí y hoy en día ya se han construido bastantes casas, pero antes estaba despoblado. Justo arriba de la entrada de la cueva del diablo hay como unas vías del tren que pasaban por ahí y llegaban hasta el muelle, con todas las provisiones, la materia prima y los cargamentos que venían de ese lado de Sinaloa para luego cargar los barcos que se iban a otras partes del mundo.

Notas:
1. La foto de la cueva fue tomada del sitio de Internet Way marking. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
2. La fotografía del sector Olas Altas fue tomada del sitio de Internet Zona turística. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.

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viernes, 15 de febrero de 2019

Libro de historia oral de Casa Europa México en San Miguel de Allende


CASA EUROPA MÉXICO Historia de la CasaEuropa desde la memoria de los sanmiguelenses es un libro enfocado en la historia de una de las casas más antiguas de San Miguel. Puesto que no existen documentos antiguos porque los archivos municipales se perdieron en dos incendios en el siglo XX, el autor Homero Adame recurrió a la historia oral, es decir, platicó con muchísima gente que sabe algo de la casa en cuestión y gracias a ello tenemos ahora este libro histórico con relatos desde la segunda mitad del siglo XIX, la visita de Maximiliano I de México, el abandono de la casa por parte de su último dueño, la expropiación para instalar allí oficinas de gobierno, la escuela secundaria, la escuela primaria, las oficinas de gobierno de nuevo hasta 2010 cuando la casa queda desocupada y se le da a comodato a la Fundación Casa Europa México, AC cuyo objetivo es ser lazo cultural entre México y los países de la Unión Europea.
El libro, que también incluye leyendas de la casa, fue publicado en cuatro idiomas en el mismo volumen: español, inglés, alemán y francés, siendo tal vez el primero que se hace así en el mundo de habla hispana.
Veamos a continuación algunos fragmentos de la historia oral contenidos en este libro:

La casa debió haberla construido Baltasar de Sautto o alguno de sus familiares. El último Sautto que vivió aquí como propietario fue la bisabuela de la señora Isabel Sautto de Jurado, y luego vino una familia de apellido Vázquez. Sabemos que después esta casa la tomó el gobierno y a partir de entonces fue la Oficina de Rentas, lo que llamaban anteriormente el Timbre. En la parte de abajo era la parte administrativa, y en la parte alta, llamada la parte noble, estaban las habitaciones donde vivía el administrador y su familia. Y también albergó escuelas, luego oficinas de Gobierno nuevamente, hasta que en 2011 se convirtió en la Casa Europa.
Luis Felipe Rodríguez

Los Vázquez fueron gente muy adinerada en el siglo XIX, cuando tenían esa casa y muchas propiedades, grandes tierras de haciendas. El viejo Vázquez era abogado del Imperio, muy cercano de la corte de Maximiliano y estaba muy encumbrado, pero cuando cayó el Imperio y Juárez restaura la República, todos los allegados al Imperio fueron castigados de alguna manera, ya fuera encarcelándolos o quitándoles tierras o puestos políticos. Yo creo que fue así como el viejo Vázquez perdió la casa porque luego su descendencia se quedó prácticamente sin nada. Pero como eran gente muy honesta y bien querida entre las familias de San Miguel, ya habían hecho lazos de casamientos con personas de apellido Sautto, Lámbarri, Malo, y fue así como los Vázquez se mantuvieron como parte de la crema y nata sanmiguelense. Y como gente de bien y del trabajo se supieron recuperar.
Arturo Cuevas

Cuentan que el dueño de esta casa tuvo un problema muy fuerte con otra persona y se enojó tanto que dijo: “Yo ya no quiero saber nada de San Miguel” y se fue; nunca regresó. Creo que por un tiempo la casa estuvo habitada por uno de sus parientes Sautto, y luego la cerraron no sé por qué y así siguió abandonada y cerrada hasta que finalmente el Gobierno se quedó con ella, esto por falta de pago de impuestos. Es una ley que se llama “el bien vacante” y es la ley que aplicó el Gobierno en este caso.
Samuel Jurado

Don Braulio Zavala llegó a San Miguel creo que a finales del siglo XIX como jefe de rentas. No sé si al principio la Oficina de Rentas estaba en alguna otra parte, pero sí sabemos que luego la ubican en la casa de San Francisco cuando ya la toma el Gobierno poco antes de 1920.
Maruja González

Sé que hace muchos años en esa casa hubo oficinas de Gobierno, y ahí vivieron primero los Zavala y luego los Jurado. Después vino la época de las escuelas en varias etapas: la primera que yo recuerdo es allá por los años 50, tal vez el 54, cuando estaba ahí la secundaria, y lo recuerdo porque allí estudiaron mis hermanos mayores. Luego la cambiaron por alguna razón que desconozco a donde está actualmente Teléfonos de México, y en ese tiempo era secundaria y escuela comercial. O sea, la Secundaria Oficial y la Escuela Comercial compartían el mismo espacio.
Entonces, más o menos puedo decir que en la casona de San Francisco 23 alrededor de 1954 o 1955 estuvo la Secundaria Oficial. Como en el 57 o 58 llegó la primaria y estuvo allí hasta el 61.Y la casa quedó abandonada por un tiempo, a lo mucho un año, porque del 62 al 64 yo cursé la secundaria en otro lugar, pero como teníamos rivalidad con los otros jóvenes sabíamos que ellos estaban allí en la calle de San Francisco donde había estado la primaria. Y después, ya por los años 70, se mudó la secundaria a donde está ahora la Leobino Zavala, que desde entonces tiene el nombre de su fundador. Como la casa quedó desocupada regresaron las oficinas de Gobierno. Más o menos esa es la secuencia que yo recuerdo.
Gustavo Vidargas Larrea

La primaria Hermanos Aldama antes estuvo en donde eran las oficinas de Gobierno allá en la calle de San Francisco. Estuvo pocos años allá; de hecho era una escuela de hombres porque la escuela de niñas era la Gabriela Mistral. Mientras construían la Secundaria Leobino Zavala aquí en este sector, ocupó el espacio de la primaria en la misma calle de San Francisco. Es que la idea era hacer un complejo educativo en esta zona y por eso está el DIF, la primaria y la secundaria, aunque muchas cosas se quedaron inconclusas.
Enrique Martínez Lara

Hace muchos años yo necesitaba una identificación que fuera mexicana y alguien me dijo que sacara una licencia de conducir. Ja, nunca he tenido carro y ni siquiera sé manejar, pero fui de todos modos a ver si podía sacar esa licencia. No me preguntaron nada, no me pusieron un examen de conducir como es obligatorio en los Estados Unidos; lo único que me preguntaron era mi tipo de sangre y mi dirección. Ellos sin saber inglés y yo sin hablar español me ayudaron a llenar la forma, bajé a pagar, volví a subir, me tomaron la fotografía y en menos de una hora ya tenía mi licencia de conducir, ja.
Michela Emeson

En 2011, siendo alcaldesa Lucy Núñez, el maestro Pablo Moreto me invitó a participar en el proyecto. Acepté la invitación sin saber exactamente de qué se trataba, pero yo confiaba mucho en el maestro por conocerlo de mucho tiempo y saber que por años había estado cercano al Gobierno del Estado de Guanajuato. A la semana me habló para decirme que ya estaba lista el acta constitutiva de la Fundación de Casa Europa, para la cual me habían nombrado como presidente.
En los estatutos se puso que la presidencia fuera por seis años, pero luego lo modificamos para que fuera de tres años y alternara entre un mexicano y un europeo para darle así más certeza y balance a la operatividad.
Fernando Balderas

Otra parte importante de nuestro proyecto es la biblioteca que estamos creando con donaciones en lenguas europeas. Recibimos una buena dotación de libros en francés y alemán de la Biblioteca Pública, también una colección de libros austriacos de Karl Anton von Bleyleben, el esposo de Anita Bleyleben. Además, Philippa Cranston nos donó una impresionante colección de libros de arte de su hermano Toller; parte de esa colección es de libros infantiles enfocados en el arte y queremos que los niños vengan y tengan acceso a esos libros. Muchos ya están catalogados y parte de nuestra misión es que la gente de San Miguel venga y los consulte, que los lea adentro de la biblioteca.
Maria Abel, presidenta de CEM

Este libro se puede adquirir en AMAZON.

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martes, 1 de enero de 2019

Leyendas de Tabasco: La desaparición de los mayas


LOS MAYAS SE FUERON A OTRA DIMENSIÓN
(Leyenda de Villahermosa, Tabasco)

Por las cosas que yo he leído y que cuenta la gente de estudios, entiendo que hay muchos misterios que envuelven a los mayas; es que dicen que los historiadores no se pueden explicar exactamente cómo ni por qué desaparecieron los mayas. Hay cosas que sí saben, pero no se explican cómo es posible que un pueblo tan numeroso se haya acabado así tan de repente. Entiendo que cuando llegaron los españoles, todavía había muchos mayas, pero la mayoría de las ciudades estaban abandonadas.
   Cuando todavía vivía yo en Villahermosa –de allá soy–, una vez fue a la universidad un especialista a dar una conferencia y me acuerdo que dijo que los mayas no se acabaron con la conquista, sino que se fueron a vivir a otra dimensión y que lo hicieron a través de “puertas” que ellos mismos crearon en algunas de las pirámides. Dijo que algunas pirámides son como “puertas” o “ventanas” a otras dimensiones. Ese especialista estuvo explicando su teoría y quién sabe si sea cierto, pero lo que dijo a mí se me hizo interesante porque hay otras cosas que no tienen que ver con la gente de estudios, sino con las creencias de los mayas de ahora. Déjame explicarme: la gente mayor platica muchas cosas y por eso sabemos que los mayas saben muchas cosas que cuentan a través de sus historias, por ejemplo, de los aluxes, los espíritus, los duendes, los dioses y cosas de sus creencias, y no es que sean nada más leyendas de estas que andas buscando, sino que son creencias que siguen vivas, ¿no? Y en esas pláticas dicen que los mayas de mucho antes de la conquista eran gente muy avanzada espiritualmente que de algún modo encontraron la manera de irse a vivir a otro mundo, a otra dimensión.
   Esto algo de cierto ha de tener con el hecho de ciertas pláticas de personas de Tabasco, de Chiapas, de Yucatán, de toda la península, pues, que cuentan que sin proponérselo ni saber siquiera, de repente entraron a otra dimensión y cuando estuvieron allá vieron pueblos enteros llenos de vida, con gente como los mayas que podemos ver en los códices, o sea, mayas antiguos. Para explicarme mejor, es algo así como que entran a pueblos, digamos, encantados, que existen en otra dimensión; existen de verdad pero nosotros no los podemos ver ni sentir porque estamos en una dimensión diferente. (Leyenda de Homero Adame.)
   Y bueno, no es que yo crea en esas cosas así con fe ciega ni que esté convencida de que sea realidad, pero no puedo dudar que haya cosas que nuestros ojos no pueden captar, y lo de las dimensiones son cosas misteriosas, pero los científicos saben que existen. Entonces, es posible que los mayas más antiguos hayan encontrado la manera de entrar a otra dimensión para seguir viviendo allá, como cuentan en las creencias de los mayas de ahora, ¿no?

Después de muchos años de ocupación maya, los españoles fundaron Villahermosa en 1564 y la llamaron San Juan Bautista de Villahermosa. Gracias a su crecimiento y prosperidad, en 1641 se le concedió el título de sede del gobierno colonial. Cuando Tabasco se convirtió en estado libre, en 1826, su capital cambió el nombre por el de San Juan Bautista. Casi un siglo más tarde, después de la Revolución, Villahermosa retomó su topónimo que conserva en la actualidad.

Una versión similar fue publicada en “Mitos y leyendas de todo México”, por Editorial Trillas, 2010. En dicho libro, Homero Adame recrea 64 leyendas mexicanas (dos por cada entidad federativa), y puede conseguirse a través de la Tienda en Línea de la Editorial Trillas siguiendo este enlace:

Notas:
1. La foto de la pirámide de Chichén Itzá fue tomada del sitio de Internet Posta. Que el enlace sirva de agradecimiento a sus creadores.
2. La foto de Palenque del sitio FayerWayer. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
3. La foto de la catedral fue tomada del sitio Reporteros del Sur. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.

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miércoles, 12 de diciembre de 2018

Leyenda de la luz errante


LA LUZ ERRANTE
(Leyenda de Jaumave, Tamaulipas)

No, mi amigo, por estos rumbos no hay cuevas ni cosas grandes de los indios de antes –afirma el Sr. Félix, un campesino que vive en Pentezuela–. Quién sabe si esos indios se bañaban en las aguas éstas. Lo que sí hemos visto son pedernales así d’este tamaño. Cuando uno anda en la labor luego se los encuentra por ai tiraos. Son las mentadas puntas de flecha de los indios. Allá p’aquel lao, en aquellos cerros altos, sí hay cuevas y pos cuentan cosas que se han hallao ai dentro. Pa’ que le voy a echar mentiras, yo no he entrao en ellas. Ni siquiera sé con esatitud ónde quedan.
Lo que sí hemos mirao aquí es la luz errante. Todos los rancheros de aquí hasta Burgos y San Carlos l’han visto alguna vez. Mire, ai onde andan aqueos caballos (una planicie desmontada que rodea el baño) yo he visto la luz errante en la noche. Se ve clarita. Uno pos sí se asusta las primeras veces, pero como que luego le agarra uno confianza porque esa luz es buena para uno; lo acompaña por las veredas, siempre adelantito de uno. Quién sabe qué será, pero es una luz buena que ayuda al que anda en el monte por la noche, o al que anda perdido. (Leyenda recopilada por Homero Adame.)



Jaumave fue la segunda población que fundó el conde de Sierra Gorda, José de Escandón, el 19 de mayo de 1744, llamándose en esa fecha San Lorenzo de Jaumave. Para su fundación, el mencionado conde trajo familias procedentes de Guadalcázar, jurisdicción de San Luis Potosí. Siguiendo con las costumbres de aquella época, después del acto de fundación se ofició una misa por órdenes del colonizador, para después hacerse el trazo de los límites del poblado, señalando los solares y las calles; dotando a los habitantes de agua del manantial que hoy se denomina Media del Pueblo. 

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domingo, 11 de noviembre de 2018

Leyendas de Tlaxcala: Apariciones en el atrio del convento


LOS MONJES Y EL SACERDOTE TLAXCALTECA
(Leyenda de Tizatlán, Tlaxcala)



Por los estudios que han hecho, aquí nos han dicho que estas pirámides fueron más importantes que el convento dedicado a San Esteban, pero casi nadie viene a visitarlas porque mejor se van allá a Cacaxtla. De todas maneras las pinturas murales de aquí tienen su valor histórico, y dicen que hay más, pero no han explorado los arqueólogos porque dicen que el gobierno no tiene dinero para lugares que no tienen importancia turística --le dice el Sr. Ruperto Andrade a Homero Adame en esta leyenda publicada en uno de sus blogs.
   [...] Sí, hay pláticas que la gente cuenta, pero quién sabe si serán ciertas o nomás son cosas para asustar a los niños y hacerlos que se porten bien. Entre las leyendas dicen que se han visto apariciones de monjes, que los han visto allá sentados; allá en lo que es el atrio del convento, cerca de las ruinas arqueológicas. Pero hay una cosa muy curiosa: dicen que esos monjes se miran como sentados alrededor de una fogata, es en la noche, y que están hablando con un sacerdote tlaxcalteca que está de pie. Es así como si el sacerdote tlaxcalteca, con su penacho, les estuviera dando explicaciones o doctrina a los monjes españoles. Es muy curiosa esa plática, pero, como le digo, quién sabe si sea cierta. (Blog de Homero Adame.)

Notas:
1. La foto del convento de San Esteban, en Tizatlán, fue tomada del blog Tizatlán. Que el enlace sirva de agradecimiento a su creador.
2. La foto del sitio arqueológico de Tizatlán fue tomada de la página de Internet Pueblos de México mágicos. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a sus creadores.

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miércoles, 10 de octubre de 2018

Mitos y leyendas de Veracruz: El espíritu de la nauyaca


LA NAUYACA
(Leyenda de El Tajín, Veracruz)


Bueno, aquí también se habla de una gran serpiente que habitaba en la selva, entre las pirámides, en las milpas, en cualquier lugar despoblado y se dice que esa gran serpiente que es el espíritu de la nauyaca. La nauyaca en sí es una víbora muy peligrosa porque su mordedura causa la muerte inmediata, en menos de media hora. Entonces cuentan que en toda esta región que de repente aparece una víbora muy gruesa y larga que al hacer su silbido vibra el ambiente. Cuando ella sale es un presagio malo –dice Dimitrio García.
   [...] Bueno, es un presagio malo porque el silbido anuncia que puede venir una tormenta, que alguien se va morir, que algo malo va pasar, pues. Dicen que poquito antes de la crisis (de 1995), se oía el silbido de la nauyaca por todas partes y la gente luego luego se asustó. Todos esperaban algo malo, no sé, un asesinato como el de Colosio, una guerra de los zapatistas, y nada... que se viene esa crisis que ora sí nos desgració a todos. Ya ve, ya pasaron más de seis años y seguimos igual de fregados. Entonces como el presagio era de una cosa muy grave, los que saben luego dijeron que por eso se oían los silbidos de la nauyaca por todas partes. (Leyenda publicada en un blog de Homero Adame.)
   [...] No, yo no la oí, ni tampoco he visto la serpiente grande. Pero sí conozco las nauyacas, son feas como ellas solas, nomás de verlas uno se asusta más que con una cascabel o una culebrita porque sabemos que la mordedura de la nauyaca es mortal.

Notas:
1. La ilustración de una enorme serpiente fue tomada del blog Terra de somnis II. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a su autor.
2. La foto de la nauyaca terciopelo (Bothrops asper) fue tomada de la página de Internet Naturaleza curiosa. Que el enlace sirva como crédito y agradecimiento a sus creadores.

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Creencias, mitos y leyendas de animales

domingo, 9 de septiembre de 2018

Leyendas de Yucatán: El cura sin cabeza


EL CURA SIN CABEZA
Leyenda de Mérida, Yucatán

Una de las muchas leyendas que cuentan aquí en Mérida es la del fantasma del cura sin cabeza –anticipa la artesana Elisa Bojórquez–. Cuenta esa leyenda que uno de los primeros curas que tuvo nuestra catedral fue muy malo con los mayas; los trataba muy mal porque no querían entrar a misa y luego, a chicotazos, los obligaba a meterse al catecismo. Los mayas no entendían bien el español y por eso el cura les pegaba porque, según él, se hacían que no entendían. Aparte de malo, ese cura era muy envidioso y abusivo. Le pedía mucho diezmo a la gente rica y si no se lo daban, a la hora del sermón se burlaba de ellos, los acusaba de malos cristianos y los corría de la iglesia. Pero todo se paga, en vida o después de la muerte, y a ese cura Dios nuestro señor primero lo castigó en vida y luego también después de la muerte.
      El cuento está en que una tarde, a la hora del catecismo, varios niños mayas andaban correteando en el atrio. Cuando el cura se dio cuenta se enojó mucho y agarró el chicote para darles azotes. En eso se formó un remolino muy fuerte y al cura le entró tierra en los ojos, tanta tierra que le salió sangre y se quedó ciego. Pero eso de quedarse ciego no le quitó lo malo, tampoco dejó de decir misa y seguía tratando mal a los mayas.
      Pasó el tiempo con ese sufrimiento muy feo de estar ciego y una tarde se volvió loco de coraje porque alguien tocó las campanas de la iglesia cuando no era hora. Se disponía a subir las escaleras del campanario cuando oyó que unos niños mayas estaban riéndose en la parte de arriba. A tientas fue a la sacristía por el chicote para castigarlos. Luego subió las escaleras con mucha prisa; iba furioso. Casi al llegar arriba pisó mal un escalón y se vino rodando por la escalera y ahí murió decapitado. Lo más feo fue que primero encontraron su cabeza, que había rodado hasta abajo, y más arriba estaba su cadáver en un charco de sangre. (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.)
      Desde entonces comenzó la leyenda del cura sin cabeza, leyenda que todavía cuenta mucha gente porque ha visto su fantasma, decapitado, caminar adentro de la iglesia, por la calle o en la puerta que sube al campanario. Dicen que anda buscando su cabeza. Todos los que han visto esa aparición se asustan muchísimo y caen enfermos por causa de la impresión. Y así sabemos que el cura sigue pagando sus pecados.
      También cuenta la leyenda que cuando el cura encuentre su cabeza, entonces ya podrá descansar, pero no va a ser fácil que la encuentre porque parece que la sepultaron en un panteón que ya no existe.

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Mérida fue fundada el 6 de enero de 1542 sobre las ruinas de una ciudad maya llamada T’Hó. El 30 de abril de 1605 recibió el título de Muy noble y muy leal ciudad de Mérida de Yucatán.
La catedral emeridense, también conocida como Catedral de Yucatán, fue levantada entre 1562 y 1599, siendo la primera construida en la América continental y, por añadidura, la más antigua de México.

Notas:
1. Una versión editada de esta misma leyenda fue publicada en el libro “Leyendas de todo México, aparecidos y fantasmas” por Editorial Trillas, 2016. El libro se puede conseguir siguiendo este enlace: Leyendas de apariciones fantasmales.

2. La imagen del cura sin cabeza fue tomada del sitio de Internet Pasto Tierra Cultural. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a sus creadores.

3. La foto antigua de la catedral de Mérida fue tomada del sitio de Internet meridadeyucatan.com. Que el enlace sirva de crédito y agradecimiento a sus creadores.

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viernes, 3 de agosto de 2018

Leyendas de Zacatecas: El hacedor de lluvia

EL HACEDOR DE LLUVIA
(Leyenda de Villa de Cos, Zacatecas)


Aquí es una tierra muy seca, pero hay aguajes de la antigua hacienda de Illescas, de la de Sierra Hermosa y hasta de la de Guanamé; aquí pues es el desierto y no es muy llovedor, ¿verdad? Pero cuentan que mucho más antes había gente que sabía traer la lluvia. Como por ejemplo hubo un hombre, que yo creo que era indio de no sé qué tribu –porque antes había aquí varias tribus, unos de Zacatecas [zacatecos o caxcanes] y otros de por el rumbo aquí del estado de San Luis [huachichiles]–. Entonces dicen que los hacendados de Illescas mandaban traer a uno de esos hombres que vivía en un ranchito serrano de Villa de Cos –está del lado zacatecano– para que hiciera llover y se llenaran los aguajes porque había temporadas muy largas de sequías muy duras –explica la Sra. Inés Sosa Dominguéz, radicada en Santo Domingo, SLP.

   Este hombre sabía las danzas de la lluvia. Pero eran danzas no como de los matachines o las pastorelas que van a Catorce a las festividades de San Panchito, o los matachines que bailan aquí el 4 de agosto en la fiesta patronal. No, ese hombre que le digo era pues hacedor de lluvia porque él sabía bailar, y dicen que lo llevaban primero a la hacienda y luego a los aguajes de la hacienda. Aquí mero en Santo Domingo estaba uno de los aguajes –todavía quedan partes de las ruinas del aguaje que le digo, vaya a verlo al ratito, está de aquel lado–. Entonces ese indio zacatecano –habrá sido huichol a lo mejor–iba a los pueblos y las haciendas y ponía sus no sé, serían monitos o las plumas de algunas aves, y luego prendía candelas y que hacía un círculo con braceros y que echaba una plantita seca que creo le llaman «istafiate». Y el hombre se ponía a bailar con sus cascabeles aquí en las pantorrillas y tocaba un tamborcito. Bailaba, bailaba y bailaba toda la tarde cuando había tarde de nubes, y ya para cuando empezaba a pardear la tarde, cuando se metía el sol, empezaban los rayos y los truenos y es cuando él echaba más hojitas del istafiate ese que le digo en los braceros y de rato empezaba la lluvia. ¡Y eran aguaceros, grandes aguaceros de los que ya no se ven!, pero tampoco eran culebras, de esas culebras de agua; eran lluvias fuertes que se lograban gracias al conocimiento –o sería la magia– de ese indio del rumbo de Zacatecas que le digo. Pero se acabó o se habrá muerto o quién sabe qué habrá sido de él porque de esto que le digo fue hace muchos años, muchos muchos años. Entonces a lo mejor ya no quedó alguien que siguiera la costumbre de él o alguien a quien él le haya pasado el conocimiento ese de hacer llover. Y pues se acabó él y luego se acabaron las haciendas, y los aguajes pues ya quedaron abandonados y con eso se acabó la lluvia que este señor sabía traer. (Leyenda encontrada en un blog de Homero Adame.)
            Y ahora las lluvias vienen nomás de vez en cuando, pero ya no tanto como en aquel tiempo cuando ese hombre que le digo sabía cómo organizar las nubes para que cayera el agua e inundara todo este rumbo y llenara los aguajes.

Los llamados «graniceros» o «teciutleros» (cuyo origen viene de los teciuhtlazque nahuas) son personas que, entre otras funciones, tienen el conocimiento para hacer llover y todavía en la actualidad existen por doquier. La narración que tenemos enseguida nos habla de un granicero, y sus rituales, que era contratado para traer los chubascos a la región de Villa de Cos, Zacatecas y Santo Domingo, SLP, una de las más áridas del Altiplano. No sabemos a cuál etnia haya pertenecido, pero entre corchetes pusimos las posibilidades.



Para leer más sobre los huachichiles, Mitos y leyendas de huachichiles, en su segunda edición de 2024, tiene relatos inéditos que Homero Adame recopiló tiempo después de la primera edición (en 2008) durante sus recorridos por las semi desérticas llanuras altiplanenses; relatos que aluden directamente a los huachichiles, grupo del cual poco se sabe, pero Homero Adame nos da una muestra a través de la óptica legendaria, área que le es muy conocida. Debemos recordar que la historia conocida es la versión de los vencedores, sin embargo, gracias a estos relatos y leyendas recopiladas por el también  “arqueólogo de la tradición oral” podemos dar un atisbo de la vida y las creencias de los vencidos.Y para dar un cierre inesperado a este trabajo, el también escritor y novelista incluyó un relato adicional, obra de su pluma, de su creatividad literaria y de su fascinación por los huachichiles; relato que nos permite imaginar cómo eran estos habitantes del ayer, cómo vivían, cuáles eran sus idiosincrasias y muchas cosas más. 

El libro está disponible en Amazon, siguendo estos enlaces:

Huachichiles formato digital (Kindle)     y     Huachichiles para impreso